E05 – Mi hermano es un genio

Escuchar episodioT01E05 - Periodismo - 27:33

Si naces junto al mar, canijo y con hambre, te pueden llamar Camarón: un crustáceo chiquito, de cáscara frágil con patas y pelo como hebras doradas. No importa que ese no sea el estereotipo que de tu raza propaga el mundo ignorante: puede tocarte así si naces rubio y guapo y heredas una voz de caracola. Así ocurrió en esa curva de entrantes y salientes que se forma en San Fernando. En esa tierra repleta de salinas, nacieron dos camarones. El mayor, Jesús Monge Cruz, nació tres años antes del mito, y se llamó “Camarón” durante un tiempo. Pero con ese apodo que una vez fue suyo, quien dio la vuelta al mundo y se convirtió en el rey de los gitanos fue su hermano pequeño. Él se llevó la gloria y tuvo suerte. 

Este episodio de ‘Crónicas Jondas’ se aproxima a la vida de Camarón, el cantaor que demostró que cantar bien no es lo mismo que tener magia en la laringe. 

Más episodios

E06 – Percusionistas, magos en la sombra

La idea de que el compás venía en la sangre y estaba en el cuerpo, en la madera de la guitarra o en los piel de quien bailaba era la que imperaba antes de que Paco de Lucía se trajera del otro lado del charco un cajón peruano y a Rubem Dantas. El fue quien convirtió el instrumento en parte fundamental del flamenco metiéndolo en dos temas tan importantes para la historia de lo jondo contemporáneo como el Solo quiero caminar y en Como el agua, de Camarón. En esta entrega de Crónicas Jondas recorremos la historia del cajón y hablamos con sus maestros y los artistas que lo han elevado a una nueva dimensión.

T01E06 - Periodismo - 30:50

E04 – Flamenco y memoria histórica

Aunque el arte jondo haya contado siempre con artistas protestones, hasta ahora no se había trabajando tanto eso que hoy conocemos como memoria histórica. Sin embargo, sí hubo excepciones maravillosas durante los años 70: artistas como El Lebrijano o Juan Peña denunciaron sobre las tablas los abusos policiales pertrechados contra el pueblo gitano.

T01E04 - Periodismo - 31:40