AHD 248 - De sótanos, vilezas y corsos

Un día de estos habrá que hablar de lo de los vasos. Porque los damos por hecho, son vasos, contenedores de cosas, preferiblemente cosas líquidas, en cantidades optimas para conformar una ración susceptible de ser consumida por un ser humano. Hay que hablar de lo de los vasos porque a veces nos liamos con que si lo de las elecciones, que si lo de las guerras, que si lo de los concursos de la tele, que si llueve o que si no, y se nos va retrasando lo de hablar de lo de los vasos. Ahora no toca, pero pronto nos pondremos con eso, ya lo veréis. Ahora toca lo de darle al play y escuchar el programa, que va de cosas que no son vasos, pero que son otras cosas, porque, si aquí no hay vasos (de momento), es porque... ¡Aquí hay dragones!

AHD 246 - De palentinos, tarareos y tal

Lo mejor de las caras es lo variadas que son. Con el respeto, por supuesto —vaya por delante—, que les debemos a los doppelgängers, a los que sin embargo no apoyamos: en este programa celebramos la idea de que se le otorgue a cada cual una cara diferente, para, con ello, celebrar la diversidad en todas sus formas (ante todo, porque cada cual merece saber que, aunque no le guste su cara, es al menos única). Por eso este programa sólo puede escucharse, y no verse; si alguien no quiere darle al play, no nos importa qué cara tenga.  Aquí no hay discriminación, no... ¡Aquí hay dragones!

AHD 244 - De castañas, condes y sal

Nosotros somos bien nacidos; sobre todo, en contraposición a los malnacidos, que eso, ya ves tú, sí puede ponerse todo junto. Podríamos también ser más humildes, pero es que el decir popular no admite las medias tintas de ser normalnacidos o regunacidos. Nos quedamos en bien nacidos y ya está, y, para refrendarlo, te damos las gracias si, aun pudiendo no hacerlo, decides, mira tú por dónde, oírnos.  Así que, en virtud de estas gracias tan bien dadas, te invitamos a que le des tú al play, porque… ¡Aquí hay dragones!

AHD 242 - De arroces, italianos y basiliscos

Como este texto se escribe siempre bastante antes de que tú lo leas, vamos a decir unas cuantas cosas sobre la actualidad del día en que se publique sin saber qué habrá pasado, a ver si acertamos:  «Hay que ver cómo está todo. Nunca han estado así de mal las cosas, la verdad. Esto realmente no tiene solución y va de mal en peor, es sólo cuestión de tiempo que se despeñe todo o se vaya al garete o se cuele por el sumidero. Ahora, que esto se veía venir, estaba claro como el agua para quien quisiera verlo, pero claro, como ya nadie quiere oír a nadie ni escuchar ni ver ni nada, ahora, claro, nos vemos como nos vemos». Si hemos acertado y estamos en pleno apocalipsis, más te vale escuchar esto rápido: dale al play y ruega por que el mundo aguante un rato más, porque… ¡Aquí hay dragones!

AHD 240 - De doce cosas fresquitas doce

Para este programa querríamos haber escrito un mensaje muy especial. Pero es que no estamos aquí, estamos ya con los nuestros. Con los de nosotros. Son fechas para estar con los nuestros, cada uno con el suyo, con esa gente que nos pertenece, que nuestro dinero nos cuesta y que para eso está, y no con esos otros que distan mucho de ser nuestros y que serán, si acaso, los de otros. Los de cualquiera. Gente de otro. Otra gente...Por lo tanto, si no eres de los nuestros, no tienes ninguna mensaje, pero tienes programa. Todo ventajas. Y como ya eres de los nuestros (y al revés), dale cuanto antes al play (al nuestro, que es el tuyo), porque… ¡Aquí hay dragones!

AHD 238 - De puntos, leyendas y arañas

Hace mucho que queríamos hacer un programa como el de hoy. Lo que pasa es que se nos complicaban las agendas, nos íbamos de viaje o uno de nosotros pillaba hongos en los pies en alguna sauna, y el proyecto, claro, se frustraba. Así que a veces el programa nos quedaba distinto a este, y otras, las más, mucho mejor. Pero no este.  La cosa es que al fin ha pasado, este es exactamente el programa que tanto tiempo habíamos soñado con hacer. Si tienes dudas sobre su excelencia, dale al play, no te cortes, lo mismo tienes tú razón, pero igualmente… ¡Aquí hay dragones!

AHD 236 - De saturios, flecos y malos

No tenemos nada que decir. Nada. Ni nada que añadir a la nada. Pero claro, este texto habrá que llenarlo, porque, si no, quedaría un espacio vacío feísimo y probablemente peligroso. Quizá se formaría un agujero negro por el que serían absorbidos, por ejemplo, nuestros principios, las democracias más avanzadas, las personas de bien, los países de nuestro entorno, las fechas más señaladas, los creadores de contenido y los panaderos para celiacos, vaya usted a saber. No quedará por nosotros. Pero, vamos, que no tenemos nada que decir, decíamos, salvo pedir que rellenéis con el dedo el hueco del botón del Play, porque… ¡Aquí hay dragones!

AHD 234 - De maldad, tendales y estampas

No tenemos nada que decir. Nada. Ni nada que añadir a la nada. Pero claro, este texto habrá que llenarlo, porque, si no, quedaría un espacio vacío feísimo y probablemente peligroso. Quizá se formaría un agujero negro por el que serían absorbidos, por ejemplo, nuestros principios, las democracias más avanzadas, las personas de bien, los países de nuestro entorno, las fechas más señaladas, los creadores de contenido y los panaderos para celiacos, vaya usted a saber. No quedará por nosotros. Pero, vamos, que no tenemos nada que decir, decíamos, salvo pedir que rellenéis con el dedo el hueco del botón del Play, porque… ¡Aquí hay dragones!

AHD 232 - De vicisitudes, quistos y sumerios

Igual no os habéis fijado, porque estáis, claro, a vuestras cosas, pero, de un tiempo a esta parte, las hojas están perdiendo su verde pretencioso. Los días, cansados, quieren contagiarnos su recién estrenada pereza, acercando la mañana a la noche, y el calor que ayer nos sobraba se convierte en aspiración nostálgica hoy.  Igual no os habéis fijado, pero todo eso pasa porque es otoño (para eso estamos, para ilustraros).  Así que dadle al play, si queréis, antes de que se caigan las hojas, porque... ¡Aquí hay dragones!

AHD 230 - De radiación, hits y embajadas

En este programa pasan cosas muy graves. En este programa nos excelentizamos de tal forma, nos ensorberbecemos, nos egolatramos, nos nosotrizamos de tal modo... Y, lo que es peor, nos inventamos palabras de tal manera...  Bienvenidos al mejor programa que vais a escuchar en vuestra vida, hasta que, claro, hagamos otro. Abrázate a nuestro inmenso ombligo y dale al play, si puedes, porque... ¡Aquí hay dragones!

Sobre el podcast

AQUÍ HAY DRAGONES, todas esas chinchetas clavadas en el mapa que indican lo que aún no conocemos o queremos conocer mejor. El impulso aventurero de la curiosidad. El libro que no sabías que te gustaba, la película que deseas ver con ojos nuevos...