AHD 224 - De ocho cosas fresquitas ocho.

Podium

Nos estamos marchando. Hemos ordenado el maletero del coche, revisado la presión de las ruedas, cerrado el gas de casa, hablado con el vecino que nos riega las plantas y bajado a comprarnos un bañador con la intención de no quitárnoslo hasta septiembre. Lo tenemos todo hecho, menos lo de pedirte que vuelvas cuando volvamos, así de interesados estamos (y somos). Sólo nos resta pedirte que le des al play, tan fresquitamente, como sólo tú sabes hacerlo, porque… ¡AQUÍ HAY DRAGONES!

Más episodios

AHD 260 - De castillos, cuates y hombre

Hay trenes que sólo pasan una vez en la vida, lo que sucede es que no son rentables. Imagínate construir toda una ruta con sus vías, sus torres, sus travesaños, sus estaciones con cafetería y puesto de prensa y souvenirs, su tienda de repostería local, su parada de taxis en la puerta. Imagínate encargar los uniformes de todas los empleados de la estación, darlos (a los empleados, no a los uniformes) de alta en la Seguridad Social, preparar una playlist que suene por los altavoces...  Claro, es verdad que luego, cuando se hace todo eso para que pase sólo un tren, resulta también útil, porque confirma el dicho. Y eso es algo. Pero dicen los expertos que, al final, a pesar de todo, no compensa. Que es lo que queríamos demostrar. Por eso este programa no se autodestruirá cuando lo escuches, porque no nos compensaría. Era todo una metáfora. Dale al play todas las veces que quieras, porque... ¡Aquí hay dragones!

AHD 258 - De prótesis, estafermos y vagabundos

Llevamos advirtiéndolo meses, tal vez años. Bueno, meses. Y ni caso. Nosotros reiterando que iba a pasar, pero nada, siempre se nos acusaba de intereses personales, de tratar de condicionar a la gente, de arrimar el ascua a nuestra sardina. ¿Y ahora qué? Ahora, cuando por fin se demuestra que teníamos razón, ¿qué? ¿Quién va a dárnosla? Es más: ¿cómo podría dárnosla nadie, si la teníamos ya nosotros? Lo dijimos, dijimos que hoy habría programa, y aquí está, así que dale al play y, ya que no nos diste credibilidad, danos al menos audibilidad, porque... ¡Aquí hay dragones!

AHD 256 - De cabras, almendras y regresos

Estamos en pleno entretiempo. Lo dicen las madres, lo ponen en los escaparates de las tiendas, en los autobuses, lo avisan los locutores matutinos: «Póngase algo de más, señor, señora, chaval, que este entretiempo es muy traidor». Pura rabia, lo normal. ¿Cómo no va a estar enrabietado un momento del año al que no se le da ni su tiempo, su propio tiempo completo, para él solito, sin medias tintas, sin paños calientes? A nosotros también nos sentaría fatal que este programa fuera tildado de «entreprograma», o que se llamara «Entrepoderosos», o fuera «entretenido» sin más (bueno, eso sí, entretenido que sea), una cosa que no fuera programa pero que se pudiera escuchar cuando acabaran los programas y hasta que llegaran los programas, los de verdad, decimos, los programas completos.  Vaya, por tanto, desde aquí nuestro amor al entretiempo o, como lo llamamos nosotros, tiempo empoderado, tiempazo o ultratiempo.  Dale al play y ponte una chaquetita, porque... ¡Aquí hay dragones!