Bar Natán

Desde muy pequeño, siempre quise tener un bar. Un bar propio, un refugio al que volver, un sitio en el que no te preguntan qué quieres beber porque lo saben desde hace mucho. Y por fin lo he conseguido. Sólo unos pocos saben de su existencia porque es clandestino. Me gusta la promiscuidad inesperada que vivo cada noche y gracias a la barra de mi garito intimo con gente que quizás no hubiese conocido y me reencuentro con otros a los que hace mucho que no veo. En fin, me gusta mezclarme y quería compartirlo con vosotros. Así que sed todos bienvenidos al Bar Natán.