Lo conocí en un Corpus

El 17 de diciembre de 1997, Ana Orantes fue brutalmente asesinada por su marido. Eran las dos de la tarde cuando su nieta, que volvía de la escuela, dio la voz de alarma: su abuela había sido quemada viva bajo el níspero del jardín.
Dos semanas antes, Ana había denunciado en Canal Sur el maltrato sistemático perpetrado por su marido desde hacía más de treinta años, pero no fue suficiente.

Su historia ha sido contada muchas veces. Tantas que su muerte ha devorado a la propia Ana. Su nombre solo va acompañado del término violencia de género, apellido de un suceso de la España negra.

Este trabajo de investigación es el resultado de la labor de la periodista Noemí López Trujillo. 20 años después de la muerte de Ana, su labor exhaustiva le devuelve la voz, en un ejercicio de reflexión necesario y pertinaz. La periodista reconstruye su vida de principio a fin. Se trata de un ajuste cuentas con la memoria, de un homenaje a sus hijos y de un análisis retrospectivo de los avances políticos y sociales en las últimas dos décadas.