AS
Relajado, maduro, sincero, también sonriente, después de una sesión de fotos donde solo pidió una cosa: “Normalidad, normalidad”. Así se sentó Gavi con AS. Un futbolista que no es impostado en el campo, menos aún fuera de él. Se sabe en el centro del debate y no lo rehúye: “Estoy acostumbrado a las críticas desde los 17 años que debuté. Si soy sincero, es algo que me gusta, que los focos estén centrados en mí”. Que deja reflexiones impropias de quien tiene 21 años. Que aprovechó la tortura de las lesiones para ver partidos suyos, para pensar, para mejorar: “Antes hacía muchas faltas tontas y me iba muy rápido la cabeza con balón...”. Un centrocampista que lloró al verse en la lista de 26 y que sólo conjuga el verbo agradecer cuando aparece el nombre de Luis de la Fuente en escena: “Voy a muerte con él”. ¿Y el Mundial? “Haría cualquier cosa por ganarlo”.
Luis de la Fuente (Haro, La Rioja, 65 años) es el nombre propio del fútbol mundial. Líder absoluto de un equipo que ha ganado Eurocopa y Mundial con un juego envidiado en todo el planeta, desgrana en AS las claves del éxito de la Selección. “Un trabajo de muchos años”, afirma.
El pasado 22 de junio cumplió 30 años. Parece la edad perfecta, el momento exacto, para levantar el trofeo que acredita al campeón del Mundial. Rodrigo Hernández lo ha soñado, pero ahora hay que hacerlo realidad. Aparece en los campos de entrenamiento de Melanie Lane relajado. Se instala cómodamente en la silla (“es cómoda”) y concede en exclusiva a AS la única entrevista previa a la final. Está relajado, pero por momentos roza la emoción porque el escenario es único y, seguramente, irrepetible. Por eso hay que atraparlo, valorarlo. Y, sobre todo, ser valiente: “Le he dicho a los chicos que hay que tener más ganas de ganar que miedo a perder”. Ese es el espíritu.
“Me he visto con la Copa del Mundo”. Cubarsí se sienta con AS a dos días del Francia-España. “Vivir una experiencia así es espectacular”, se ilusiona. “Yo tengo carácter; Lamine es tranquilo, como si estuviera en el barrio”.