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El programa del viernes con Jesús Gallego y el deporte del día: el inicio de la novena jornada de Liga, las novedades en la lista de Luis de la Fuente y su futuro contrato. Además, las consecuencias de la jornada europea para los equipos españoles, el deporte en directo y la primera jornada de Euroliga.
A las 02:00 de esta madrugada, continúa activo el operativo de emergencia tras el grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), donde dos trenes de alta velocidad descarrilaron la tarde del 18 de enero tras la invasión de vía de un convoy Iryo en sentido Málaga–Madrid, que colisionó con otro tren en sentido contrario. El balance provisional sigue siendo de al menos 21 fallecidos y más de 100 heridos, con varios en estado grave, mientras los equipos de rescate trabajan para completar la atención de las víctimas y asegurar la zona afectada. Los heridos que requerían atención ya han sido trasladados a diversos hospitales andaluces y se han habilitado puntos de apoyo y teléfonos de asistencia para familiares de los afectados. Testimonios recogidos por la SER describen escenas de pánico y esfuerzos para liberar a pasajeros atrapados entre los vagones retorcidos. La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía continúa suspendida y no se espera su restablecimiento a corto plazo. Las autoridades mantienen que las cifras y la situación siguen evolucionando conforme avanzan las labores de rescate e investigación de las causas del siniestro, con la participación de una comisión independiente para esclarecer cómo ocurrió este accidente extraordinario en un tramo recto de vía recientemente renovado.
El 18 de enero de 2026, alrededor de las 19:39 h locales, dos trenes de alta velocidad descarrilaron en Adamuz, provincia de Córdoba, en un accidente que ya se considera una de las tragedias ferroviarias más graves en España de los últimos años. Un tren de la compañía Iryo que circulaba desde Málaga hacia Madrid se salió de la vía en los desvíos de entrada, invadiendo la vía opuesta, lo que provocó que un tren Renfe Alvia que viajaba desde Madrid hacia Huelva también descarrilara al chocar con el convoy invadido. La Guardia Civil ha confirmado al menos 21 personas fallecidas y más de 100 heridos, de los cuales alrededor de 25 están graves, aunque las cifras podrían ajustarse conforme continúan las labores de rescate y evaluación. Se sabe que el tren Iryo llevaba en torno a 317 pasajeros en el momento del accidente y varios vagones, especialmente los últimos, sufrieron daños severos, con algunos cayendo por un talud. Los servicios de emergencia, incluidos bomberos, UME, servicios sanitarios y Policía, están trabajando en condiciones complicadas para liberar a posibles atrapados, atender a los heridos y estabilizar la zona. Se ha instalado un hospital de campaña en Adamuz y se han movilizado recursos hospitalarios en Córdoba y otras ciudades cercanas para recibir a los heridos. Adif ha suspendido completamente la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía (Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva) al menos durante toda la jornada del 19 de enero mientras se evaluan daños en la infraestructura y se investigan las causas del siniestro. El maquinista de uno de los trenes figura entre los fallecidos, y las autoridades han habilitado teléfonos de atención a familiares de los afectados. Las primeras reacciones políticas incluyen la cancelación de agendas oficiales y mensajes de condolencia por parte del Gobierno y la Junta de Andalucía. Las causas del accidente todavía no están claras y forman parte de una investigación oficial en curso.
El 18 de enero de 2026, alrededor de las 19:39 h locales, dos trenes de alta velocidad descarrilaron en Adamuz, provincia de Córdoba, en un accidente que ya se considera una de las tragedias ferroviarias más graves en España de los últimos años. Un tren de la compañía Iryo que circulaba desde Málaga hacia Madrid se salió de la vía en los desvíos de entrada, invadiendo la vía opuesta, lo que provocó que un tren Renfe Alvia que viajaba desde Madrid hacia Huelva también descarrilara al chocar con el convoy invadido. La Guardia Civil ha confirmado al menos 21 personas fallecidas y más de 100 heridos, de los cuales alrededor de 25 están graves, aunque las cifras podrían ajustarse conforme continúan las labores de rescate y evaluación. Se sabe que el tren Iryo llevaba en torno a 317 pasajeros en el momento del accidente y varios vagones, especialmente los últimos, sufrieron daños severos, con algunos cayendo por un talud. Los servicios de emergencia, incluidos bomberos, UME, servicios sanitarios y Policía, están trabajando en condiciones complicadas para liberar a posibles atrapados, atender a los heridos y estabilizar la zona. Se ha instalado un hospital de campaña en Adamuz y se han movilizado recursos hospitalarios en Córdoba y otras ciudades cercanas para recibir a los heridos. Adif ha suspendido completamente la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía (Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva) al menos durante toda la jornada del 19 de enero mientras se evaluan daños en la infraestructura y se investigan las causas del siniestro. El maquinista de uno de los trenes figura entre los fallecidos, y las autoridades han habilitado teléfonos de atención a familiares de los afectados. Las primeras reacciones políticas incluyen la cancelación de agendas oficiales y mensajes de condolencia por parte del Gobierno y la Junta de Andalucía. Las causas del accidente todavía no están claras y forman parte de una investigación oficial en curso.