El asesinato de Kimy Pernía

Podium

El 2 de junio de 2001 los paramilitares al mando de Salvatore Mancuso secuestraron y asesinaron en Córdoba a Kimy Pernía Domicó, el más importante líder de la comunidad Embera Katío.
Tuvieron que pasar 20 años para que Salvatore Mancuso, jefe paramilitar, admitiera la responsabilidad del asesinato y lograra iniciar un diálogo con la hija de Kimy.

La Central Hidroeléctrica Urrá I, está en el departamento de Córdoba, al noroccidente de Colombia. Su acceso es vía terrestre, a 110 kilómetros de Montería y 30 kilómetros del municipio Tierralta.​

Kimy Pernía, del pueblo Embera Katío de Tierralta, en el Alto Sinú se opuso a la construcción del embalse y la hidroeléctrica.

Kimy hizo una campaña internacional de denuncia y en 1995 lideró la movilización Do Wambura, Dai bia azhirada, lo que traduce “Adiós Río”, el que nos hacía todos los bienes. Aquí marcharon unos 700 indígenas, en barcas y a pie, desde su resguardo Karagabí hasta el municipio de Lorica.

En 1998, interpuso una acción de tutela para proteger los derechos ambientales y culturales de su pueblo, así como su derecho a consulta por los impactos de la hidroeléctrica.
Y la ganó. Pero empezaron los asesinatos de varios miembros de la comunidad, en especial de sus compañeros Alonso y Lucindo Domicó. Sumado a esto, se hicieron más intensas las amenazas contra Kimy.

En 1999, Kimmy convocó la Gran marcha Embera hacia Bogotá. Comenzó el 29 de noviembre desde su resguardo y terminó en el Ministerio de Medio Ambiente, el 26 de abril del 2000.

El 2 de junio de 2001 en Tierralta, Kimy fue retenido por integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia; y conducido, forzosamente, en una motocicleta, y desde ese momento no se supo su paradero.

En 2007, en el marco de Justicia y Paz, el jefe paramilitar Salvatore Mancuso reconocería que Kimy fue asesinado bajo la orden de Carlos Castaño, por oponerse a la construcción de la represa de Urrá 1.

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