SER Podcast
Lo mejor de Ni tan Bien para que disfrutes en verano.
Esta semana tenemos con nosotras a una pedazo de artista multidisciplinar: Lo mismo te presenta un formato, que te hace una sesión de fotos, un espectáculo o un postre. Es nada más y nada menos que Samantha Ballentines, que ha sido dos veces Miss Simpatía y no nos extraña. Viene a presentarnos la nueva temporada de Drag Race y de su podcast "¡Sí lo digo!", donde entrevista a las travestis que han participado en el concurso. Con ella hablamos también de disfrutar de las cosas buenas que nos pasan, de que el Drag haya llegado al mainstream y de conquistar espacios. Es Otoño pero el cuerpo no lo sabe, porque estamos a 30 grados todavía. Por eso Laura ha decidido ir a hablar directamente con la estación del Otoño, que es hombre y andaluz. Como la piña de los Fruitis. Charlie nos cuenta una anécdota que os recomiendo que veáis en vídeo si estáis escuchando el programa sólo en formato audio. No tiene desperdicio. Y aunque somos un programa de humor, queremos aprovechar nuestro altavoz para condenar lo que pasó ayer con el desahucio de Mari Carmen. Estamos enfadadas, tristes y con mucha impotencia. Gracias a todas las personas que salieron ayer a manifestarse y a apoyar a una mujer de 87 años a la que al final han echado a la calle. En España se producen más de 25.000 desahucios al año. Ayer fue Mari Carmen. Mañana podemos ser cualquiera de nosotras.
Tercera semana, tercer programa y tres pelos nos quedan. Menos mal que tenemos la suerte de entrevistar a personas majísimas como Diego Arroyo, del grupo Veintiuno, que nos visita para hablar de la reedición de “El último baile”. Con él charlamos también del proceso creativo, de las colaboraciones, de la incapacidad de fluir y de chismes en la música. Además nos desvela en primicia a quién le han pedido una colaboración. Nos ha faltado poner el típico cartel de: ¡EXCLUSIVA!Laura y Carol pasan tanto tiempo juntas que ya se están quedando sin temas de los que hablar. Por suerte la actualidad lo pone bastante fácil. Hablamos de la noticia sobre maquillar las listas de espera en la Sanidad Pública por el Ayuntamiento de Madrid. Y claro, para entender un poco qué pasa en la cabeza de Ayuso, Laura se ha ido a hablar con ella. Bueno, con su inspiración. Con Ayuso por lo que sea no le dan cita. Charlie se ha caído dos veces seguidas. Y no de manera metafórica. Le ha dado dos besos al suelo, básicamente. Para sentirse mejor ha creado los “Premios Darwin”, una lista de gente más torpe que ella. Sí, los hay.Como todo el mundo se ha casado este fin de semana, al final del programa hablamos sobre las bodas y leemos algunas anécdotas de nuestro querido público, que una vez más, a diferencia de mi ex, no nos defrauda. ¡Chao, pescao!
Segunda semana de septiembre y seguimos vivas. Yo lo veo un éxito. Aunque para éxito, el de nuestro invitado de esta semana (¿Habéis visto que forma de hilar? Ni las Moiras oye). En este programa nos acompaña el mitiquísimo presentador y humorista Javier Coronas. Con él hablamos del estreno de la VIGÉSIMA temporada de “Ilustres ignorantes”. Vigésima son veinte, que lo hemos tenido que buscar. 20 temporadas ya. Tiene más años el programa que las novias de Leonardo DiCaprio. Con Coronas hablamos precisamente de cuál es el secreto para tener un programa de televisión durante tantos años cuando todo cambia tan rápido. Y precisamente esa es la clave: Que ellos no cambian. Como la web de Renfe. Laura viene tranquila, en paz y queriendo mucho a los señorJAJAJA es broma. Está enfadada, pero como para no estarlo. Vivimos tiempos de mucho odio e insultos. Y claro, ¿Cómo no va a ser así si los representantes de la población (AKA los políticos) se insultan entre ellos públicamente? Los que también son un reflejo de la sociedad son los influencers, así que Charlie esta semana pone en riesgo el único premio que ha ganado en su vida (el premio ÍDOLO Revelación) para hablar de la caída de los influencers este verano. Al final del programa sigue con nosotras Coronas, al que le hacemos un juego muy digno de su programa. Pero porque somos bastante ignorantes, claro. Al menos nosotras lo reconocemos. Hay otros que tienen un asiento en el Congreso.