Sharoni Rosenberg advierte sobre el uso irresponsable de la IA: más que resolver problemas, hoy el desafío es saber identificarlos, porque la tecnología solo amplifica lo que ya existe.
Por su parte, Francisco Guzmán proyecta el impacto de la inteligencia artificial en la salud, con mejores diagnósticos y mayor eficiencia, pero con un punto clave: su éxito dependerá de una implementación responsable, colaborativa y centrada en las personas.Dos miradas que invitan a preguntarse si realmente estamos preparados para este cambio.