Marco Claudio Marcelo y la crueldad romana  - P138 - República - 69

Podium

Estamos en el año 211 a.C. Las guerras más encarnizadas se libran con la toga y las conspiraciones políticas. A Marco Claudio Marcelo, conquistador de Siracusa, se le negará el triunfo y será acusado de crueldad por los habitantes de Sicilia, azuzados por sus rivales políticos. Mientras tanto, en tierras macedónicas, Marco Valerio Levino mantiene a raya a Filipo V de Macedonia al aliarse con la liga etolia.

Más episodios

Antes muertos que macedonios - P179 – República 94

La paz con Cartago se ha firmado, pero Roma no tiene tiempo para descansar. Mientras en el norte los galos se rebelan, en el este Filipo V desata una furia que llevará a los habitantes de Abido a tomar una decisión que helará la sangre al mundo antiguo: elegir la muerte antes que la rendición. En este episodio seremos testigos de un pacto de sangre que dejó pasmado al propio rey, analizaremos la ingeniería financiera con la que el Senado inventó la deuda pública para costear el conflicto y veremos cómo la nueva diplomacia romana, agresiva y sin complejos, es capaz de insultar a un monarca a la cara. ¿Hasta dónde llegarías por no perder tu libertad?

Objetivo Macedonia - P178 - República 93

Año 201 a.C. La Roma que emerge de Zama ya no es una república de granjeros austeros. Es una bestia hambrienta inundada de plata hispana y ambición desmedida que ha sembrado, sin saberlo, la semilla de su propia destrucción.En este primer episodio del año analizamos su transformación preparamos las naves para el próximo objetivo: Macedonia. Hay una deuda pendiente con Filipo V.

Las carreras, el mayor espectáculo de Roma - P177

Despedimos el año por todo lo alto. Hoy toca hablar de las carreras, el rey de los espectáculos en la antigua Roma. Conocerás a los aurigas más famosos, la tecnología punta de los carros, el Circo Máximo, las diferentes facciones y de paso, que no hemos cambiado nada en dos mil años.Brindemos juntos para que los dioses nos sean propicios en este 2026 y cuidado, ¡que si pestañeas te lo pierdes!