Aníbal no se rinde - P142 - República 72

Podium

209 a.C. Escipión ha conquistado Qart Hadasht, pero su estrategia va más allá de la batalla: divide prisioneros, gana aliados y refuerza su ejército con promesas de libertad. Mientras tanto, Aníbal, aunque ya no es el de Trasimeno o Cannas, sigue golpeando a Roma. Un episodio de victorias, intrigas, peleas por condecoraciones y decisiones que marcarán el destino de la Segunda Guerra Púnica.

Más episodios

La batalla de Cinoscéfalas - P188 - República 101

Ha llegado el momento. La niebla cubre las colinas de Cinoscéfalas, ocultando el escenario donde se decidirá el destino del Mediterráneo. Un encuentro accidental entre la bruma desata la batalla definitiva entre la falange macedonia y la legión romana. Veremos a un Filipo V desesperado lanzando una carga imparable cuesta abajo, mientras Tito Quincio Flaminino se juega el todo por el todo con sus elefantes; pero la victoria no la decidirán los generales, sino un tribuno anónimo que, en medio del caos, ejecutará la maniobra táctica que romperá para siempre la hegemonía de los sucesores de Alejandro.

La conferencia de Lócride - P187 – República 100

En este episodio asistiremos a una de las cumbres más tensas de la antigüedad, donde un Filipo V acorralado se niega a desembarcar y utiliza su afilada lengua para humillar a los etolios antes de que la guerra se reanude inevitablemente. Pero la desesperación empujará al rey macedonio a cometer un error fatal: vender la ciudad de Argos al tirano Nabis de Esparta, un "pacto con el diablo" que terminará en traición, saqueo y una extorsión despiadada organizada por la propia esposa del tirano contra las mujeres de la ciudad.

El dilema Aqueo - P186 – República 99

En el año 198 a.C., la Liga Aquea se enfrenta a una decisión imposible: traicionar a su antiguo aliado Filipo V o desafiar el poder imparable de Roma. Mientras, el asedio de Corinto se convertirá en una carnicería protagonizada por desertores que luchan sin esperanza, y en el corazón de Italia, una conspiración de esclavos y rehenes cartagineses está a punto de prender fuego a la República desde dentro.