Caracol Podcast
Este episodio es para ti si llegaste aquí buscando cambiar tu cuerpo, pero en el camino te has sentido cada vez más estresada, confundida o desconectada de ti misma. No para juzgar ese deseo —porque no nace en el vacío— sino para mirarlo con más honestidad, contexto y compasión.
Hablamos de por qué el peso no es solo una cuestión de fuerza de voluntad, qué dice la ciencia sobre cómo se establece el peso corporal, y por qué años de dietas pueden terminar aumentando el conflicto con la comida y el cuerpo en lugar de resolverlo.
También exploramos una perspectiva distinta: la posibilidad de soltar el afán constante por bajar de peso como una forma profunda de autocuidado. No desde la resignación ni la pasividad, sino desde la reconexión con la sabiduría del cuerpo, la reducción del estrés y la construcción de una relación más segura y amable con la comida y contigo.
Si estás cansada de pelear con tu cuerpo y abierta a considerar una forma menos violenta de habitarte, este episodio puede ser un buen punto de partida.
En este episodio de Yo debería ser flaca hablo sobre el mandato de ser mujeres “buenas”.Un mandato silencioso, pero profundamente instalado, que muchas hemos aprendido desde muy pequeñas: la idea de que debemos ser amables, correctas, complacientes, siempre medidas… siempre “bien”. Sé que muchas mujeres pueden sentirse identificadas con esta sensación de tener que sostener una cierta imagen frente a los demás, como si hubiera una forma correcta de existir que no podemos romper.Pero este mandato no nos acerca realmente a ser personas genuinamente buenas, compasivas o comprensivas. Por el contrario, nos aleja de nosotras mismas. Nos llena de expectativas rígidas y poco realistas sobre cómo deberíamos comportarnos, qué deberíamos sentir, qué partes de nosotras son aceptables y cuáles no.En lugar de permitirnos actuar desde la autenticidad, desde el cuidado real —propio y hacia otros—, terminamos actuando desde la presión, el miedo al juicio y la necesidad de aprobación. Y eso, lejos de nutrir nuestras relaciones, muchas veces las vuelve más superficiales y desconectadas.En este episodio cuestiono ese ideal de la “mujer buena” y abro una conversación sobre lo que significa empezar a vivir con más honestidad, más libertad y menos autoexigencia. Porque tal vez no se trata de ser “buenas”, sino de ser reales.
A muchas mujeres nos han hecho creer que, para sanar la relación con nuestro cuerpo, tenemos que amar cada parte de él.Que mirarnos al espejo debería sentirse bien siempre… y que, si no, estamos fallando.En este episodio cuestiono esa idea.Hablo de por qué ese estándar puede ser irrealista (y agotador), y te propongo una alternativa más honesta y sostenible: no necesitas amar tu cuerpo para estar en paz con él.Exploramos la neutralidad corporal como un camino posible: uno en el que no todo te encanta, pero tampoco todo se convierte en una lucha.Un episodio para soltar la exigencia… y empezar a construir una relación más amable, incluso en los días difíciles.
Este episodio nace de una sensación que no siempre supe reconocer: sentirme bien conmigo. Sentirme orgullosa de mí.Después de atravesar un duelo profundo —de esos que desordenan todo por dentro y te confrontan con lo que eres, lo que sientes y lo que no puedes controlar— algo empezó a cambiar. No porque el dolor desapareciera, sino porque lo sentí. A cabalidad. Sin huir. Sin anestesiarlo.Y en ese proceso, casi sin darme cuenta, construí algo mucho más sólido que la evitación: la capacidad de sostener la vida tal como es.Hoy me siento más capaz. Más disponible para sentir. Más confiada en que, incluso en los momentos difíciles, hay una parte de mí que puede quedarse, acompañar y atravesar.En este episodio te comparto cómo ha sido este proceso, qué aprendí del duelo, y cómo el permitirnos sentir —de verdad— puede convertirse en una de las formas más profundas de fortaleza.No es un episodio sobre “superar”, es un episodio sobre convertirse.