Próximamente la temporada 7 de "Al habla con Warkentin"

El País

Ha sido una gran temporada de "Al habla con Warkentin". En esta, que ya van varias, pero en esta,

tuvimos 24 episodios en donde hablamos del sistema de justicia, hablamos con el hijo del Santo,

hablamos de la colección Gelman y todo el escándalo que se estaba armando, hablamos

también de la desaparición forzosa en nuestro país, en México, hablamos de la polémica con la

derecha, la extrema derecha, las nuevas ideas, por ponerlo entre comillas, hablamos también de

la obra de Teodoro González de León y nos fuimos al Auditorio Nacional para recorrer lo que allí

estaba sucediendo, en fin, una gran temporada nuevamente. Y ahora vamos a preparar la

siguiente temporada que arranca el 1 de septiembre y va a estar también deliciosa y

extraordinaria,.

Más episodios

Lo mejor de la temporada 6 | El hijo de El Santo: “Mucha gente de clase alta no acepta que le gusta la lucha libre”

El luchador de máscara plateada se retiró del ring hace un mes tras 35 años de carrera. Warkentin conversa con él sobre el fenómeno social que supone este deporte, pero también de los peores y mejores momentos de su vida, desde la “traición” hasta la “felicidad”.

¿Debemos regular el uso de los celulares de los niños y adolescentes?. 'Podcast ‘Al habla... con Warkentin’ | Ep. 218

Gabriela Warkentin mantiene una conversación con la investigadora Ana Razo sobre la prohibición de los teléfonos en las aulas y los hogares.

El contagio de las derechas radicales con el analista político Franco Delle Donne. 'Podcast ‘Al habla... con Warkentin’ | Ep. 217

La periodista Gabriela Warkentin analiza los extremos ideológicos en la política. Este episodio aborda la ultraderecha en una conversación con el analista político Franco Delle Donne. El comunicólogo argentino, creador del podcast La epidemia ultra y autor de un libro del mismo nombre, explica cómo estos discursos han avanzado y alcanzado el poder en algunos países, aprovechándose de las herramientas democráticas existentes para introducir objetivos no democráticos. De la mano de una visión autoritaria sobre el manejo del poder, este movimiento -ubicado en un intermedio entre la derecha democrática o cristiana y el fascismo- ocupa elementos como el populismo, la xenofobia y el nacionalismo ultra para implantar una agenda que no otorga los mismos derechos a todos.