Episodio 81 - Contra morirse

Podium

¿Qué significa realmente morirse? ¿Por qué nos obsesiona tanto la muerte… y qué dice eso de cómo vivimos? En este episodio de Arsénico Caviar, exploramos la muerte no como final, sino como espejo: una fuerza que atraviesa la cultura, la historia y la experiencia personal, y que define nuestra relación con el placer, el deseo y el tiempo. Desde la fascinación por las ruinas de Pompeya hasta el pulso vital de Nápoles, pasando por ciudades fantasma como Prípiat: catástrofe, memoria y belleza.

Más episodios

Episodio 87 - Contra la espiritualidad

¡La espiritualidad! Menudo melón. De repente nos dimos cuenta de que todo tiene que ser trascendental, más grande que uno mismo, la respuesta a la llamada del universo o de ser superior en el que quiera usted creer. Pero todo, o sea, hasta cortarse el pelo o hacer macarrones con chorizo. Y la verdad es que estamos un poco hasta el c*ño. Ojalá volviésemos a ser todos superficiales como antes. Luego seguro que hablamos de otras cosas en este episodio, pero la verdad es que ahora mismo no recordamos nada más de él, ni tan siquiera haberlo grabado.

Episodio 86 - Contra lo auténtico

¿Qué es la autenticidad? Nadie lo sabe muy bien, tal vez porque la autenticidad es uno de los conceptos más artificiosos que existen y la propia liviandad de su significado nos mete en una indefinición que lo flipas. En medio de tan profundo debate, Guillermo aprovecha para quejarse de nuevo por ser un escritor de segunda y no recordamos mucho más de este episodio porque apenas recordamos haberlo grabado, si tenemos que ser absolutamente sinceros.

Episodio 85 - Contra destacar

Destacar está muy bien... siempre y cuando lo hagas dentro de los límites que marca el sistema y sin incomodar demasiado. Si no, te convertirás en uno de esos topos que reciben mazazos en las ferias, ya te lo advertimos. En este episodio nos preguntamos, como haría Jeanette Winterson, por qué queremos ser felices cuando podríamos ser normales. De la mano de lecturas amigas como Mayte Gómez Molina, Sara Barquinero y Noelia Ramírez, recordaremos que el talento no siempre te salva, a veces solo te señala.