La Asociación Padres Limpios Cristianos ha iniciado una ofensiva contra las rimas procaces. El objetivo es proteger a los niños mediante las útiles herramientas de censura.
La temporada llega a su fin y este hombre considera que ha generado suficiente contenido como para cobrarlo. En el Defensor del Oyente llama nada menos que una galaxia indignada por el trato recibido en un programa anterior.