“Ni idea de la bebida que nos dieron, pero seguimos en el peak de entusiasmo con el santo padre”. La monja radiofónica, además, se somete a las preguntas de sus fans en tik tok.
La temporada llega a su fin y este hombre considera que ha generado suficiente contenido como para cobrarlo. En el Defensor del Oyente llama nada menos que una galaxia indignada por el trato recibido en un programa anterior.