Esto no es el coronavirus

El País

El epidemiólogo Amós García Rojas defiende que el revuelo que se está generando por el brote de hantavirus no tiene fundamento: “Hay que lanzar un mensaje de tranquilidad“.
Es cierto que ha provocado la muerte de 3 personas en un crucero que salió de Argentina el 20 de marzo, y que decenas de pasajeros, 14 de ellos españoles, están deseando desembarcar. 
Ante este escenario, las distintas autoridades sanitarias y la naviera estuvieron, este martes, pasándose la patata caliente.
Ana Fuentes entrevista a los periodistas de EL PAÍS Enrique Alpañés y Oriol Güell para explicar de qué manera se ha gestionado esta crisis que ha implicado a varios países y organizaciones.

Más episodios

El auge de los pastores evangélicos con datáfono seduce a la derecha

Las iglesias evangélicas, y en especial las corrientes pentecostales y neopentecostales, crecen en España al calor de nuevas comunidades migrantes, sobre todo latinoamericanas. El fenómeno ya se ve en la publicidad del metro, en los grupos de oración por WhatsApp, en los templos instalados en naves industriales y en macroeventos gratuitos que reúnen a decenas de miles de personas con mensajes de salvación, sanación y prosperidad. Estos espacios ofrecen comunidad, compañía y una red de apoyo a personas recién llegadas o en situación precaria, pero también plantean preguntas sobre la relación entre fe, dinero e influencia. Algunos pastores vinculan la creencia religiosa con donaciones, sacrificios y promesas de mejora material. Madrid concentra ejemplos llamativos, como la llamada “milla de oro evangélica” de Carabanchel, con decenas de templos en naves industriales, o grandes encuentros en recintos como el Metropolitano y Vistalegre. En este episodio de Hoy en EL PAÍS, Ana Fuentes conversa con la periodista Lucía Franco, autora de un reportaje sobre el auge del evangelismo en Madrid, y con Eduardo Saldaña, codirector de El Orden Mundial. Juntos analizan por qué estas iglesias crecen entre comunidades migrantes vulnerables, cómo se han extendido desde Estados Unidos y América Latina y por qué sectores de la derecha se acercan a ellas por su capacidad de movilizar voto latino, pese a las contradicciones con parte de su discurso migratorio. CRÉDITOS: Presenta: Ana Fuentes Diseño de sonido: Nacho Taboada Dirección: Ana Alonso Coordinación: José Juan Morales Sintonía: Jorge Magaz  

Una sangre común

María Eugenia Sampallo Barragán es hija de desaparecidos de la dictadura militar argentina. Al descubrirlo, en una decisión sin precedentes, se querelló contra el matrimonio que la crio, sus apropiadores. Esta es su historia. Texto y narración: Leila Guerriero. Maria Eugenia Sampallo Barragán: Natalia López Las intervenciones de Carolina Rímini, Mariana Sanguiliano, Emírledes Sampallo, Alicia Lo Giudice, Ivana Roitberg y Olga González las lee Leila Guerriero. Las de Guillermo Roldán, Andrés Beccar Varela, Gustavo Rojas, Tomás Ojea, Manuel Gonçalves Granada y Félix Crous las lee Ian Garrahan Diseño sonoro: Nicolás Tsabertidis Dirección: Ana Alonso Agradecimientos a Luisa Arditi

La bronca política complica el brote de hantavirus: "Sin cooperación es imposible controlar un brote”

Sin cooperación entre administraciones “es imposible controlar un brote”, advierte Mar Faraco, secretaria y portavoz de la Asociación de Médicos de Sanidad Exterior, que lamenta que el “ruido mediático” haya complicado la gestión del crucero con casos de hantavirus. Faraco sostiene que la actuación sanitaria requiere siempre colaboración con la comunidad autónoma donde está el puerto, porque Sanidad Exterior no dispone de “ambulancias” ni “hospitales”. “Si esa cooperación no se da, es imposible controlar un brote. Pero ni aquí, ni en Rusia ni en Estados Unidos”, subraya. La médica insiste en que el episodio era “absolutamente controlable” y pide rebajar la alarma: “Esto es un brote en un barco, no es la pandemia”. La llegada a Canarias de un crucero con varios casos sospechosos de hantavirus ha provocado un importante lío político entre administraciones y partidos. El buque, que solicitó atracar para atender a los afectados, puso en alerta a las autoridades sanitarias y desató un cruce de reproches sobre la gestión de la emergencia y la seguridad en los puertos del archipiélago. Mientras el Gobierno central defendía que se actuó conforme a los protocolos internacionales, desde el Ejecutivo canario se reclamaba mayor coordinación y antelación en la información. El episodio ha reabierto además el debate sobre los protocolos ante crisis sanitarias vinculadas al turismo y el papel estratégico de los puertos canarios. El Gobierno autonómico ha pedido revisar los mecanismos de actuación y reforzar los recursos sanitarios, mientras que el Ejecutivo central acusa a algunos dirigentes de utilizar el miedo con fines políticos. Más allá de la gestión concreta del crucero, el caso ha dejado al descubierto una nueva brecha institucional en un asunto especialmente sensible para las islas.