El País
El Tribunal Supremo ha cerrado la puerta a que, con carácter general, los empleados públicos que hayan sufrido un encadenamiento abusivo de contratos temporales puedan convertirse en fijos sin haber superado un proceso selectivo. En una sentencia hecha pública este martes, el pleno de la Sala de lo Social sostiene que permitir esa conversión vulneraría los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, además de impedir el acceso al empleo público al resto de ciudadanos. “La contratación temporal (…) sin superar un procedimiento de acceso al empleo público (…) no permite que esos trabajadores adquieran la condición de fijos”, señala el fallo.
No obstante, el alto tribunal sí admite la conversión en fijos en un supuesto muy concreto: el de aquellos trabajadores que hayan participado en una oposición o un concurso-oposición con pruebas eliminatorias, hayan demostrado su capacitación y, pese a ello, no hayan obtenido plaza por falta de vacantes, continuando posteriormente con contratos temporales de forma abusiva. Quedan así excluidos los empleados que accedieron mediante concursos de méritos, bolsas de trabajo u otros procesos sin pruebas eliminatorias.
La sentencia se dicta en consonancia con el pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del pasado 14 de abril, que cuestionó si la normativa española sanciona adecuadamente el abuso de la temporalidad en el sector público. Frente a esa crítica, el Supremo considera que las medidas adecuadas pasan por el pago de indemnizaciones y por la remisión del caso a la Inspección de Trabajo para que inicie procedimientos sancionadores. El Gobierno, por su parte, interpreta el fallo como una ratificación de la doctrina ya consolidada por el propio tribunal y alineada con el criterio del Tribunal Constitucional.
Hacienda tendrá que devolverle a Shakira más de 60 millones de euros por una multa indebida por fraude. La justicia española ha dado la razón a la cantante colombiana al considerar que no se puede acreditar que fuera residente fiscal en España en 2011, pero sobre ella pesan otras condenas firmes por no pagar impuestos. Esta decisión obliga a Hacienda a devolverle una gran suma entre liquidaciones y sanciones, correspondiente a uno de los años más lucrativos de la carrera de la artista.El punto clave de la sentencia es la incapacidad de Hacienda para demostrar que Shakira pasó en España más de 183 días en 2011, requisito imprescindible para fijar la residencia fiscal. Según nos explica en el podcast el periodista especializado en información judicial de EL PAÍS Jesús García Bueno, la inspección solo logró acreditar 163 días, lo que ha resultado determinante. Aun así, la batalla legal deja un retrato complejo del caso: por un lado, la victoria administrativa en el ejercicio con mayor cuantía económica; por otro, la admisión de delito en años posteriores, que la artista zanjó aceptando una pena para evitar el juicio.Más allá del ámbito jurídico, el caso también ha tenido impacto en la narrativa pública de Shakira. Su entorno ha defendido durante años que se trata de un episodio del pasado, mientras que la propia cantante lo ha incorporado a su relato personal e incluso creativo. Como cuenta María Porcel, encargada de ocio y cultura en Estados Unidos de EL PAÍS, la propia cantante ha definido este proceso como una pesadilla y ha dejado claro que es un capítulo que tiene muy presente, aunque aspire a cerrarlo definitivamente tras este último fallo judicial, que su defensa interpreta como una victoria moral.
Juan Manuel Moreno Bonilla había insistido mucho en “evitar el lío de gobernar con Vox”, pero, después de perder cinco escaños, no solo va a tener que negociar, sino que, como afirma Javier Casqueiro, seguramente terminará gobernando con ese partido: “No le va a regalar la abstención para que gobierne en solitario, como pretendía en algún momento —y ha mandado ese mensaje— Juan Manuel Moreno”. De hecho, los seguidores de Vox han clamado por la “prioridad nacional”. Todos los partidos se han definido como andalucistas, pero quien finalmente se ha llevado el gato al agua ha sido Adelante Andalucía, que ha pasado de dos escaños a ocho y ha conseguido más votos que Vox en Sevilla y Cádiz. Sin embargo, Por Andalucía, la coalición formada in extremis por IU, Sumar y Podemos, ha tenido que conformarse con los cinco escaños que consiguió en las pasadas elecciones. El PSOE ha obtenido su peor resultado histórico en la comunidad. Con María Jesús Montero al frente, ha perdido dos escaños y se queda con 28. Según Casqueiro, el debate que recorre algunos pasillos es si Pedro Sánchez adelantará las elecciones generales, algo que no parece probable. Créditos Presenta: Ana Fuentes Con información de: Javier Casqueiro Diseño de sonido: Nacho Taboada Dirección: Ana Alonso Coordinación: José Juan Morales Sintonía: Jorge Magaz
Tres películas españolas compiten este año por la Palma de Oro en el Festival de Cannes: Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi. Mientras, Santiago Segura y su Torrente Presidente firman uno de los mayores éxitos de taquilla del cine español reciente. A partir de esa contradicción aparente, los periodistas Tommaso Koch, Enrique Alpañés, Gregorio Belinchón y Jimena Marcos debaten en este podcast sobre qué significa hoy “ser autor”, si la cultura popular y la cultura de autor están realmente enfrentadas y cómo el algoritmo, las plataformas y la lógica del mercado están transformando nuestra relación con el arte. Y la periodista Alba Moreno de Klab responde a la pregunta: ¿está Internet acabando con la música? Entre beefs del cine español, Taylor Swift, Juan del Val, Albert Serra y Anna Anthropy, la conversación atraviesa cuestiones de clase, prestigio, elitismo, precariedad y democratización cultural para preguntarse si todavía es posible crear obras personales que también conecten con el gran público. La grabación en estudio es de Nicolás Tsabertidis y el diseño de sonido es de Oskar Bogdanowick.