Tres años aprendiendo a vivir sin piernas en Gaza

El País

Han pasado tres años desde el 7 de octubre de 2023. Aquel día, Hamás y otros grupos armados palestinos atacaron Israel, mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a 251. Tel Aviv respondió con una ofensiva militar sobre Gaza que ha causado decenas de miles de muertos, y lo ha reducido prácticamente todo a escombros. Una de las consecuencias más visibles de esta guerra es la cantidad de personas que tienen que aprender a vivir con lesiones permanentes.
Para quienes han perdido un brazo o una pierna, la amputación es solo el principio de un calvario: fisioterapia, prótesis, revisiones constantes y una rehabilitación que se complica aún más por la falta de material médico y las dificultades para desplazarse. Hablamos con Steve Sosebee, de la ONG Heal Palestine, que trabaja con niños huérfanos y amputados y ha convertido una piscina abandonada en un lugar donde los menores aprenden a nadar, juegan y recuperan durante unas horas algo de la infancia que han perdido. 
Beatriz Lecumberri, periodista de Internacional de EL PAÍS, nos explica cómo es la foto actual de una Gaza cercada y sobre la que Israel sigue atacando. Desde allí nos habla el fisioterapeuta Feras Swaigo, de Médicos Sin Fronteras, que atiende a sus pacientes en un sistema sanitario devastado donde faltan muletas, sillas de ruedas y prótesis. Después del trabajo, se vuelve a la tienda de campaña en la que vive, con las mismas dificultades para conseguir agua y comida para su familia que el resto de sus compatriotas.

CRÉDITOS:

 

Más episodios

¿Por qué la izquierda no se pone de acuerdo?

Ada Colau, Mónica García o Pablo Bustinduy son algunos de los nombres que han sonado para liderar el espacio a la izquierda del PSOE. Pero, desde que Pedro Sánchez anunció el lunes las elecciones del 29 de noviembre, el Frente Amplio sigue sin cerrar su candidatura. El nombre que suena ahora mismo para presidir la candidatura del autodenominado Frente Amplio es el de Ada Colau. La propuesta de la que fuera alcaldesa de Barcelona entre 2015 y 2023 proviene de Más Madrid. Colau vuelve al foco mediático en un momento en que la vivienda ocupa el centro del debate electoral. Cabe recordar que se dio a conocer precisamente como portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y su trayectoria siempre ha estado ligada al problema de la vivienda.Mientras el resto de partidos ya están metidos de lleno en la precampaña electoral, sigue sin resolverse la posible integración de Podemos en el Frente Amplio. Pero nada se concreta y el tiempo corre. Irene Montero, por su parte, exige primarias abiertas. ¿Podrán ponerse de acuerdo y recuperar apoyos? ¿Podrán convertir el malestar por la vivienda en votos y escaños? En este episodio de Hoy en EL PAÍS intervienen los periodistas de EL PAÍS Paula Chouza, Ana Pantaleoni y Ángel Munárriz. CRÉDITOS: Realizan: Víctor Rojo y Elena Pampliega Diseño de sonido: Oskar Bogdanowicz Presenta: Ana Fuentes Dirige: Ana Alonso Coordina: José Juan Morales Sintonía: Jorge Magaz Suscríbete a la newsletter de audio para estar al día de las novedades del sector aquí.

El Gobierno plantea sus decretos mientras la calle fija una huelga

Ha muerto Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre de la vivienda en la que había vivido durante casi siete décadas. Su caso se convirtió en uno de los símbolos de las protestas por la vivienda y su muerte llega en un momento en el que el conflicto por el acceso a la vivienda se traslada también a las instituciones y a las organizaciones sindicales. El Gobierno lleva a la Diputación Permanente sus medidas de vivienda después de que los dos reales decretos fueran rechazados por el Congreso el 2 de octubre. El Ejecutivo asegura que los nuevos textos incorporan cambios técnicos, pero mantiene el núcleo del paquete: incentivos fiscales para propietarios e inquilinos, préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses para la primera vivienda, 280 millones en avales para aumentar la oferta, 400 millones para los proveedores de vivienda social y medidas para ampliar el parque público. También se mantienen las restricciones a determinadas operaciones de grandes inversores y la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones. Al mismo tiempo, los principales sindicatos, entre ellos CC OO y UGT, han acordado convocar una huelga general por la vivienda para el próximo 11 de noviembre, junto a la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y otras organizaciones sindicales como ELA, LAB y CIG. Será el primer paro general respaldado por los grandes sindicatos de clase en 14 años y se celebrará apenas dos semanas y media antes de las elecciones generales y un día antes del inicio oficial de la campaña electoral. La convocatoria llega en plena presión social por el acceso a la vivienda y después de las movilizaciones de los últimos días.

¿Puede volver Puigdemont a España?

El Tribunal Constitucional ha dado este martes un paso decisivo para que Carles Puigdemont pueda regresar a España. Por siete votos frente a cinco, ha avalado la aplicación de la ley de amnistía al delito de malversación en el caso de la exconsellera Dolors Bassa y ha considerado que el Tribunal Supremo interpretó de forma incorrecta la excepción de la ley referida al “enriquecimiento personal”. El Constitucional ordena al Supremo que revise su decisión. El juez Pablo Llarena ha reaccionado dejando provisionalmente sin efecto la orden nacional de detención que pesaba sobre Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, pero todavía no les ha aplicado formalmente la amnistía. Puigdemont, por tanto, está más cerca de poder volver, pero su situación judicial todavía no está completamente cerrada. Llarena tiene que recibir la sentencia íntegra del Constitucional y decidir sus consecuencias; después deberá resolver sobre la aplicación de la amnistía y el cierre de la causa. Puigdemont lleva en Bélgica desde octubre de 2017, cuando huyó después de la declaración unilateral de independencia de Cataluña. Desde allí siguió liderando Junts y, en 2023, su partido fue decisivo para la investidura de Pedro Sánchez a cambio del compromiso de aprobar la ley de amnistía.