SER Podcast
Imaginad que paseo por delante de la Audiencia Nacional, con mi cayado, en el momento en que doña María Dolores de Cospedal desciende de su coche para ir a declarar. Suponed que tropiezo y me caigo en uno de nuestros aclamadamente madrileños baches.
Óscar Puente ha confirmado que se ha encontrado una rotura en la vía del tren en el punto exacto en el que descarriló el tren Iryo en Adamuz. Sin embargo, el ministro no pudo confirmar si fue causa o consecuencia del accidente ferroviario, que es el tercero más grave en España en los últimos 50 años. La maquinaria pesada empezará a trabajar para desguazar los dos coches del tren de Alvia que cayeron por un talud de cuatro metros, en los que se tienen localizados tres cuerpos pero que se cree que pueda haber más. Además, 39 personas siguen ingresadas, de las cuales 13 están en la UCI, mientras en el Instituto de Medicina Legal siguen las labores de identificación de los cuerpos que llegan.
Ayer lunes me desperté, y en mi almohada flotaba el interés por las elecciones de Portugal. Y de pronto surgió la gravedad de la catástrofe, un impacto de trenes que llenó la almohada de vagones destrozados o madres en busca de sus hijos. El accidente puede ser raro en unas vías renovadas, pero en la alta velocidad del mundo lo que parece tremendamente extraña es la voluntad de diálogo. Un accidente en la alta velocidad no es solo una desgracia tristísima, sino una metáfora del mundo que nos espera.
El análisis de actualidad económica, todas las mañanas a las 07:30.