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Nos hemos puesto el traje de chaqueta para ir a nuestro 'Ministerio de Ciencia y Tecnología'. Nuestros ministros Nuño Domínguez y Jaime García Cantero nos han hablado, entre otros temas ministeriales, de los buscas explosivos de Hezbolá y del primer paciente humano afectado por la gripe aviar. Hemos conocido al desconocido de 'Usted No Sabe Con Quién Está Hablando' en un cine de la plaza de los Cubos de Madrid. En la clase de 'Lengua', látigo en mano, Lola Pons nos ha castigado por todos los errores que cometemos en el lenguaje al hablar. Javier Ocaña nos ha recomendado las dos películas de cartelera que más le han gustado: "No hables con extraños" y "El aspirante". Además, la crítica bajo demanda de esta semana se la ha llevado "Moulin Rouge". Ainhoa Aguirregoitia en 'Al Dente' nos ha enseñado las vueltas de roscas que hacen los chefs para inventar un plato nuevo que siga sorprendiendo.
Eduardo Barba nos habla de un árbol muy singular: el ginkgo (Ginkgo biloba) . Es una de las plantas que reciben el nombre de fósil viviente, debido a una genética varada en el tiempo. El ginkgo convivió con los dinosaurios y ha llegado inalterable hasta nosotros después de cientos de millones de años.
Nuestras miss Experiencia son siempre vitalistas, mujeres llenas de fuerza, pero este es un caso excepcional. Mari Carmen Díaz de Lezana tiene 83 años y sigue montando en bici. Nació en Orduña con una rueda bajo el brazo. Su padre tenía un taller de bicicletas y le transmitió esa pasión por los pedales. Juntos, participaron en muchas pruebas de cicloturistas cuando estaba mal visto que una mujer se subiera a la bici. En España no había carreras para mujeres, pero en la década de los 60 estuvo a punto de competir en el Campeonato del Mundo de Bélgica. Se lo impidió la Sección Femenina de Pilar Primo de Rivera, que era la encargada de dar los permisos. El caso de Mari Carmen es extraordinario porque hace solo cuatro años hizo el camino a Roma en bici.
Aunque en términos administrativos, un hermano es un pariente de segundo grado de consanguinidad, cuando la vida es generosa, ningún vínculo es más primario que el que se tiene con un hermano: "compartes con ellos la patria, que es la infancia." Y, sin embargo, preparando "La última noche con mi hermano", el dramaturgo y director del Centro Dramático Nacional, Alfredo Sanzol, se dio cuenta de que el duelo por la muerte de un hermano "es el menos acompañado socialmente", como si no nos diéramos cuenta de cómo, en la muerte de un hermano, una parte fundamental de nosotros muere también. En su última obra, Sanzol explora vínculos entre hermanos muy distintos: los que son íntimos desde pequeños, los que se dejan de hablar por razones que se remontan a décadas atrás y los que se convierten en hermanos a fuerza de convivir, estrechando los lazos de afecto. La obra da también para reflexionar sobre la enfermedad, sobre la catársis, sobre por qué surge el humor y el absurdo cuando menos se lo espera, sobre el papel que ejerce en la familia una tía soltera y sobre por qué tantos chicos jóvenes se sienten expulsados del feminismo.