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Análisis con Javier Aroca, Cristina de la Hoz y Elisa de la Nuez. El Gobierno danés dice que Trump quiere conquistar Groenlandia, mientras el presidente estadounidense insiste en la importancia de controlar la isla para su seguridad. Francia, Noruega y Suecia respaldan a Dinamarca y envían tropas a la isla para disuadir a Washington y reforzar la vigilancia en el Ártico. Irán se abre a negociar con Estados Unidos para evitar ataques en su territorio. El ministro de Exteriores asegura que no ahorcarán a ninguno de los 19.000 prisioneros que dejan las protestas, en las que han muerto 3.400 personas. Washington ordena la evacuación de personal de su base de Qatar, ante el temor a ataques de Teherán. En nuestro país,las comunidades del PP rechazan el nuevo modelo de financiación autonómica del Gobierno, acordado con Esquerra. El Ejecutivo critica al PP por no presentar una alternativa y dice que negociarán con la izquierda para aprobarlo.
Curiosamente marcharse radiofónicamente al recuerdo del año 2002, implica encontrarse con dos sucesos creativos que, en sus respectivos campos, iban a dejar una huella difícil de olvidar. De una parte, el primer desfile en la pasarela Cibeles de David Delfín, conocido como el desfile de "las sogas", de otro, los juegos olímpicos de invierno en la localidad estadounidense en Salt Lake City, cuando el artista español, Antonio Najarro, con el recurso de una coreografía que contaba una historia desde el flamenco, conseguía que dos patrinadores franceses se llevasen una medalla de oro.
Antonio Najarro, el bailarín y coreógrafo que acaba de triunfar de nuevo en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno ideando una coreográfica (The matador and the bull) para los patinadores estadounidenses Chock y Bates, basada en ritmos flamencos y la canción de los Rollings Stones, Paint it black, rememora su trayectoria en anteriores juegos, así como en sus trabajos en el mundo de la moda, el cine o en espectáculos actuales como La argentina en París o Romance sonámbulo)
El 13 de septiembre de 2002 una propuesta de un joven diseñador en la Pasarela Cibeles provocó el escándalo del público en la sala, organizadores, medios de comunicación y de la sociedad por extensión. La colección "Cour des miracles" para la primavera verano de 2003, con vestidos y faldas que pasaban modelos con el rostro tapado por capuchas de gasa y en ocasiones con cruces o sogas al cuello, impactó en un país que atravesado por la violencia del terrorismo, la de las muertes de mujeres por malos tratos, la guerra y la tensión internacional con conflictos como el de Irak a las puertas... Todas las referencias con las que trabajó el diseñador y su equipo, formado por sus amigos y socios Bimba Bosé, Gorka, Diego y Deborah Postigo, no fueron entendidas por los espectadores. Buñuel, su Viridiana o Belle du Jour, René Magritte y su pintura "Los amantes"... Era la primera vez que la Pasarela Cibeles recibió una propuesta como esa y a partir de entonces cambió nuestra mirada y se agitó la moda.