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El PP ha ganado las elecciones en Aragón, pero ha perdido dos escaños y depende aún más de la ultraderecha de Vox que duplica sus parlamentarios y alcanza los 14. El popular Jorge Azcón, que adelantó las elecciones para obtener números que le permitiesen no tener que contar con la ultraderecha, pasa de 28 a 26 parlamentarios. El PSOE, de la ex ministra y ex portavoz del Gobierno de Sánchez, se hunde hasta igualar su peor resultado histórico en esta comunidad, con 18 escaños. Alegría cuenta con el respaldo de Ferraz y seguirá al frente de la formación para liderar la oposición. Además, la izquierda aragonesa de Chunta Aragonesista con el candidato Jorge Pueyo dobla sus resultados y alcanza los seis escaños, mientras que Teruel Existe pierde uno y se queda con dos e Izquierda Unida- Sumar mantiene su escaño. Podemos y el PAR se quedan sin representación.
Si a partir de hoy ni PP ni PSOE ponen freno a la carrera desbocada hacia la polarización y el descrédito mutuo, si no miran de frente a los problemas de la gente y se ponen a ello, juntos y sin recelos, la consecuencia ya no es una incógnita es una realidad en Extremadura y en Aragón. Quien gana es ese a quien no le interesa la política ni nuestros problemas y que solo tiene un objetivo, erosionar hasta liquidar nuestra democracia.
El Partido Popular gana las elecciones en Aragón, pero Vox sale vencedor al multiplicar por dos sus escaños. La ultraderecha parece no tener límite y sigue creciendo hasta los 14 parlamentarios. El PSOE, con Pilar Alegría que salió de la portavocía del Gobierno de Sánchez para presentarse como candidata, se hunde hasta igualar su peor marca histórica con 18 escaños. Alegría ha pagado la incomprensible estrategia de Sánchez de presentar a algunos de sus ministros a las autonomías. Además, en el primero de los tres días de huelga que han convocado los maquinistas Renfe informa de que no se están cumpliendo los servicios mínimos establecidos.
Elon Musk llama Dirty Sánchez al presidente por querer recortar el poder de los tiranuelos de las redes sociales. El mote oscila entre la nostalgia de Speedy González y la figura de Harry el Sucio. Así, se plantea si Sánchez actúa ante un Estado fallido saltándose las leyes para restaurar el orden.