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Alexandra García Tabernero, fiscal en la Audiencia Provincial de Barcelona, profesora de derecho penal, formadora de policías, es alguien cuya vocación despertó cuando, con 16 años, conoció los juicios de Nuremberg. Los crímenes contra la humanidad estaban en el centro de su preocupación profesional. Y entonces descubrió, a partir de un comentario cazado al vuelo en una comida familiar, que un pariente suyo en Argentina había sido alto cargo policial en Buenos Aires en el año 77, en plena dictadura militar en Argentina, y había acabado preso acusado de "problemas de esos". Su libro "Carta al Coronel" (editorial Debate) es una investigación "como sobrina", una indagación sobre su vocación, sobre el mal, sobre la memoria y también una extraña forma de justicia.
En el Comando Norte, con los periodistas y escritores Aitana Castaño y Nacho Carretero, nos asomamos a la extraordinaria vida de la fiscal Alexandra Tabernero, formada en los tribunales de La Haya, en crímenes contra la humanidad, quien un día descubre que un familiar, el coronel Reinaldo Tabernero, fue un alto mando de la policía argentina durante la dictadura. Conoceremos además en Miss Experiencia a Mari Carmen, una de las maquinistas mujeres pioneras en Renfe, mientras en la crónica de sociedad, pon Martín Bianchi, ponemos el foco en los nuevos romances y nuevas reconciliaciones, la resaca de san Valentín... Y donde no hay amor sino muy mal humor: la Casa real británica, tras la detencinn del exprincipe Andrés, el hermano del actual rey de Inglaterra. Mientras en nuestro jardín, Eduardo Barba, nos explica los distintos tipos de potos y los diversos colores de las aglaonemas.
Llegó de la Polinesia y hoy es una de las plantas de interior más populares, más cultivadas, más esquejadas, más compradas,. Eduardo Barba nos habla del poto (Epipremnum aureum) y sus variedades. Además completa el cuadro con los colores de los aglaonemas.
Nuestra nueva 'miss Experiencia' tiene 69 años y forma parte de la primera promoción de maquinistas de Renfe. Y aunque viene de una familia ferroviaria, sorprendió en casa que dejara sus estudios universitarios para conducir trenes. Mari Carmen, que luego ocupó cargos de responsabilidad, puede hablar muy bien de los sacrificios que las mujeres de su generación tuvieron que hacer para llegar a puestos directivos. Le encanta viajar y, para ver mundo, en los 80 se apuntó a una asociación de ferroviarios esperantistas.