PP y Vox consolidan un marco de colaboración estable en comunidades, empleándolas como campos de ensayo para un proyecto político a escala nacional. Esta alianza estratégica busca cambiar la faz de la política española ante la posibilidad de una futura mayoría. Mientras tanto, Mazón inicia un camino judicial para esclarecer responsabilidades tras las contradicciones en su gestión con las víctimas.