Patricio es un emprendedor que se niega rotundamente a que el Estado se quede con parte de lo que ha ganado con el sudor de su padre: “No pienso contribuir que perrosanxe se enriquezca a mi costa”.
Rubén es un joven universitario gijonés apocado y discreto. La vida le pasaba por encima hasta que descubrió un megáfono. Comunicarse a través del chisme le ha convertido, en su opinión, en un líder carismático.