Ese es el lema de una empresa que comercializa aplausos de todos los tipos y precios. Desde un par de palmadas a gigantescas ovaciones con miles de personas.
Fue el mismísimo ex jugador del Barça, Guillermo Amor quien le dijo que dejara el fútbol y se dedicara a la pesca del salmonete. También hablamos con un jugador de la NBA que fue traspasado al Lidl como reponedor.