El gran Antonio Grulla ha puesto el micro de la Ser a unas llamas peruanas y a un frailecillo para que cuenten sus pensamientos sobre el nuevo papa. Las llamas piden perdón por un incidente y el pájaro le canta una canción.
En el Defensor de Oyente nos sometemos a las críticas, sugerencias y acusaciones de los oyentes. Solo queda que agachar la cabeza, escuchar y aguantar el chaparrón.