Programa 439 - El humor en el universo friki

Podium

El diccionario de la RAE utiliza varias acepciones para la palabra friki. Una es “extravagante, raro o excéntrico” y la otra es “persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición”. Ambas sirven para meternos en un mundo, o mejor, en un universo, donde todo es posible (manga, videojuegos, tecnología, informática, filatelia, música…) si se hace con pasión, sentido del humor y mucho amor. Y de eso sabe mucho nuestra invitada, , cómica, monologuista, escritora, presentadora y mil cosas más. Quiso ser veterinaria, luego médico y acabó siendo una actriz que además ha sido embajadora de Unicef en Mauritania en su campaña contra la desnutrición infantil y ha escrito “El CaNino de Santiago”, libro donde recorre distintas etapas con su perrita Nala y nos muestra otra forma de vivir la vida, basada en el “perregrinaje”. También , veterinario de profesión y guionista de monólogos de vocación, nos contará algunas anécdotas personales y experiencias curiosas del universo friki. Para terminar con un cuento original de Sara, en exclusiva para La Escóbula, titulado: “Como todas las mañanas”. En la Extróbula, nos va a seleccionar sus top five de películas más frikis de la historia del cine, y también sabremos cuales son las más frikis y perturbadoras para Carlos Canales, Marcos Carrasco, David Sentinella, Juan Ignacio Cuesta y Jesús Callejo.Sara EscuderoJorge GuerraPepa Llausas

Más episodios

Escobu-veraneando: Bolivia mágica

La cultura boliviana es rica en mitos, tradiciones, sincretismo religioso y celebraciones mágicas. Alberga numerosas leyendas sobre seres extraños y misterios históricos en sus tres zonas geográficas: la región andina en el sudoeste (Altiplano), la región Subandina en el centro-sur (Valle) y la región de los Llanos en el noreste. En este viaje contaremos con Mónica Riveros Morón, abogada, especialista en Derecho Internacional y con Rubén Poma Rojas, antropólogo y productor de televisión de Bolivia. En la tertulia se recordará al “tío de las minas” (que algunos asocian al diablo o a un dios protector del inframundo), de las Ñatitas (una celebración a los cráneos protectores que se celebra cada 8 de noviembre), de la Casa de la Moneda de Potosí (y el origen del símbolo del dólar), del Ajayu (o espíritu de los Andes), de los Yatiris (sabios andinos) o del incidente de La Mamora y el extraño objeto volador que se estrelló allí en mayo de 1978, al que denominan el “Roswell boliviano”. Y, como contrapunto musical, escucharemos al grupo de José Luis Duarte que nos dedicará una hermosa cueca boliviana.

Escobu-veraneando: Supersticiones viajeras

Una variante supersticiosa es aquella que hacemos cuando viajamos (los viernes-13 los billetes de avión son más baratos) y vamos a una ciudad, tanto en España como en el extranjero. Entonces solemos hacer algo que hemos visto o leído, en la creencia de que eso nos dará suerte, dinero, amor, inteligencia, concede deseos o nos hace volver a esa misma ciudad. Y esa especie de ritual abarca aspectos tan diversos como lanzar monedas a una fuente, tocar los atributos sexuales de una estatua (como el pecho de Julieta en Verona, los testículos del toro de Wall Street o los de Víctor Noir en el cementerio de Pere Lachaise), incluyendo el hocico de Il Porcellino en Florencia, meter la mano en “la boca de la verdad” en Roma o poner “candados del amor” en cuanto puente encontremos en el camino. Muchas de esas supersticiones son modernas, otras son absurdas y otras simpáticas que realizamos por el ¿y si sí? No hay ciudad que se libre de ellas, como ocurre en Cádiz donde el escritor José Manuel Serrano Cueto, desde su Museo del Terror, nos contará lo que hay que hacer en el famoso “callejón del duende”. 

Escobu-veraneando: La ruta de los hombres buenos

La vieja Occitania francesa, con sus prodigiosos castillos erigidos sobre escarpadas cumbres, fue el escenario de los dramáticos sucesos de la Cruzada de 1209, dirigida por el Papa Inocencio III y Simón de Montfort, en la que la mayoría de los cátaros (llamados “puros” u “hombres buenos”) resultaron aniquilados y muchos de ellos quemados en la hoguera. Hoy sus ruinas son las guardianas de la historia del catarismo y hay rutas para visitar a fondo esos enclaves como el castillo de Peyrepertuse, Puilaurens o Puivert. La herejía cátara finalizó prácticamente con la caída de Montsegur en marzo de 1244, aunque el último castillo en caer fue el de Quéribus, once años después, sin olvidarnos en nuestro recorrido de Béziers, Foix o Carcasona (aunque sí de Rennes-le-Château). Aparte de estos lugares, hay otros más relacionados con la búsqueda del Santo Grial y de ciertos tesoros que dicen que llegaron a custodiar. Para hablarnos de estas rutas, de la comercial y turística, así como de la alternativa, contamos con la sabiduría del escritor Óscar Fábrega, autor de “Eso no estaba en mi libro de la historia de los cátaros”.