Podium
H. P. Lovecraft fue un autor que revolucionó el terror con la idea de crear un universo y unos dioses indiferentes y hostiles hacia la humanidad. El miedo nace de lo desconocido y de fuerzas antiguas imposibles de comprender. Aunque vivió con dificultades económicas y escaso reconocimiento, su universo literario inspiró generaciones de escritores, cineastas y videojuegos. El periodista Juan Antonio Sanz desvelará algunos datos poco conocidos de su biografía y nuestro colaborador Manuel Berrocal nos recomendará algunos cómics y películas basados en su increíble obra. Hoy Lovecraft es considerado una figura clave de la literatura fantástica y de terror, especialmente por los “Mitos de Cthulhu”, desarrollados a partir de sus relatos. La mayor contribución de Lovecraft fue desarrollar el concepto de horror cósmico, una forma de terror basada en la idea de que la humanidad es insignificante frente a fuerzas cósmicas incomprensibles y el conocimiento profundo de la realidad puede conducir a la locura. A diferencia del terror tradicional (fantasmas, demonios o monstruos), en Lovecraft el miedo surge de la insignificancia humana ante lo desconocido.
Se dice que fue un hombre culto, asceta y muy carismático que promovía una vida de austeridad, oración y estudio de los Evangelios Apócrifos. Sus seguidores formaron un movimiento conocido como priscilianismo cuya doctrina chocó con las ideas de varios obispos de su época, sencillamente porque sus enseñanzas y prácticas se apartaban de lo que la Iglesia consideraba ortodoxo. El arqueólogo e historiador gallego Diego Piay, autor de “Prisciliano. Vida y muerte de un disidente en el amanecer del Imperio Cristiano”, nos contará algunos secretos sobre su vida y sus viajes, así como las acusaciones que vertieron contra él, entre ellas la de permitir una participación activa de las mujeres en reuniones religiosas y practicar el maleficium. En el juicio civil celebrado en Tréveris (actual Alemania) se le acusó formalmente de prácticas mágicas, astrología y brujería. Tras un proceso injusto, el emperador Magno Máximo ordenó su decapitación en el año 385 junto con varios de sus seguidores. ¿Qué pasó luego? ¿Dónde está enterrado? ¿Qué vinculación tiene con el apóstol Santiago? ¿La calavera que hay en el museo diocesano de la catedral de Murcia podría ser la suya?
La Patagonia es una de las regiones más fascinantes del mundo en cuanto a enigmas, leyendas y sucesos poco explicados. Su enorme extensión, el aislamiento de muchos lugares y la mezcla de culturas indígenas, exploradores europeos y criaturas enigmáticas sirven para que el escritor e investigador Álvaro Anula hable de los tehuelches, habitantes primigenios de la Patagonia argentina que habrían medido más de dos metros. Sobre la Cueva de las Manos con miles de siluetas de manos pintadas hace más de 9.000 años que cubren sus paredes. De personajes y criaturas inquietantes como el Cuero del Agua, descrita como algo plano parecido a una manta raya o al cuero extendido de un novillo que flota en lagos y ríos. Según la tradición mapuche, atrapa animales y personas con tentáculos ocultos. Del Anchimallén, un pequeño ser luminoso creado mediante brujería que puede aparecer como una bola de fuego errante durante la noche. Del Trauco en el archipiélago de Chiloé al que se describe como un duende de aspecto desagradable que vive en los bosques y posee poderes sobrenaturales de seducción. Del Nahuelito que habitaría en las profundidades del lago Nahuel Huapi, cerca de San Carlos de Bariloche. O de los chenques, tumbas de piedra donde enterraban a sus difuntos que llevan aparejadas maldiciones a quien ose robar algún objeto.
La capital de España es conocida por albergar algunos de los museos más importantes del mundo, pero tras sus galerías y obras maestras también se esconden historias sorprendentes, leyendas, misterios y curiosidades que pocos visitantes conocen. De la mano del escritor Álvaro Martín Pérez, autor de “Enigmas ocultos en los museos de Madrid”, conoceremos cosas insólitas del Museo del Traje (con su galería de amuletos), del Museo de Ciencias Naturales (que alberga un espejo de obsidiana azteca) o los meteoritos del Museo Geominero. No pueden faltar los fantasmas que parecen habitar algunos de estos recintos, como en el Museo de Cera, en el Centro de Arte Reina Sofía (que antes de convertirse en museo fue un hospital fundado en el siglo XVI), en el Museo del Romanticismo (con una sala dedicada al espiritismo y dicen ver a una dama de blanco) o en el Museo Nacional de Antropología (creado por el enigmático doctor Velasco). No nos olvidaremos del museo de San Isidro Labrador, ni el de Historia de Madrid, ni del Museo de América o el Tiflológico. Ninguno de ellos los volveréis a ver de la misma manera.