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Trump ha enviado a Irán una propuesta de paz de 15 puntos de la que no se conocen los detalles. El presidente estadounidense insiste en que están negociando y en que están cerca de alcanzar un acuerdo, mientras medios estadounidenses aseguran que Washington prepara el envío de unos 2.000 soldados a la región. Por su parte, Irán niega las negociaciones y acusa a Trump de encubrir un fracaso en el conflicto. Sobre el terreno, Israel sigue los pasos del genocidio en Gaza y anuncia la invasión y la toma de control del 10% del Líbano. La posición de España en la guerra la explica este miércoles Sánchez en su comparecencia ante el Congreso.
En la madrugada del lunes al martes vence el ultimátum de Trump a Irán para que abra el Estrecho de Ormuz. De no hacerlo, el estadounidense advierte de que atacará a las centrales eléctricas de Irán. El régimen ha respondido con más amenazas: destruirán las instalaciones eléctricas de Israel y de Irán en la región y cerrarán completamente el estrecho. Entretanto, el ejército de Netanyahu multiplica sus ataques contra el Líbano, donde ha destruido uno de los puentes que conecta el norte con el sur con la justificación de que Hezbolá lo utiliza para trasportar armas. El conflicto sigue teniendo consecuencias económicas: el barril de brent cuesta 107 dólares y las bolsas asiáticas han abierto con caídas.
El gobierno va a aprobar rebajas fiscales del 10% del IVA a gasolina y diesel en el decreto para paliar los efectos económicos de la guerra en Oriente Próximo. El ejecutivo ha negociado con los partidos las medidas hasta última para conseguir que salgan adelante en el Consejo de Ministros. Habrá ayudas a sectores y consumidores vulnerables, pero no la protección a los contratos de alquiler como pedían los partidos de izquierdas. El PP ya anuncia que, cuando llegue el decreto al Congreso, rechazará todas las iniciativas que no sean las que Génova propuso. Además, Núñez Feijóo ha rechazado también la regularización de personas migrantes que el ejecutivo aprobó hace unas semanas vinculando la migración con el terrorismo. Y, después de la cumbre en Bruselas, los líderes europeos no han llegado a ninguna medida en relación al conflicto en Oriente Próximo, más allá de pedir que se respete el derecho internacional.