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Primer ‘Nadie Sabe Nada’ de la época más moderna en el que estrenamos sintonía. Pero no es fácil. Andreu Buenafuente y Berto Romero tienen un reto por delante para escoger la versión. También estrenamos el lugar para las nuevas grabaciones. Un lugar que sirve para otras actividades para amortizar el coste.
Nada más ha cambiado en el ‘Nadie’. Como muestra, un baile: el del pavo real de Berto, que nos ofrece un pequeño tutorial de cómo llevarlo a cabo. La improvisación sigue siendo el palo del gallinero sobre el que se sustenta este espacio de humor con más de nueve años de historia.
Ep. 509: Hace unos catorce años que empezó el ‘Nadie Sabe Nada’ casi por accidente y lo recuerdan Andreu Buenafuente y Berto Romero. Y entre esos recuerdos se cuelan experiencias en festivales de cine recientes: el de San Sebastián y el de Austin, Texas. El periplo de Berto por los dos festivales no tiene nada que envidiar a los viajes de Ulises y el “desencoche” de Andreu en uno de ellos supera cualquier aventura de la “Odisea”.
Ep. 508: Buenas tardes, personas cárnicas. Estáis apunto de escuchar y/o ver el nuevo ‘Nadie Sabe Nada’. En este episodio, Andreu Buenafuente y Berto Romero, disertan desde el apocalipsis hasta los adolescentes. ¿Es lo mismo? Dale unas vueltas. Gracias a un dibujo de alguien del público que ha convertido a Andreu y Berto en jabalíes, Andreu despierta a su yo artístico que anhela estudiar Bellas Artes, pero cree que no puede. Asistimos a todo un master de cómo estudiar lo que quieras cuando superas los 25 años. Y todo, al final, termina en una profunda reflexión: dormir es la única cosa que solo puedes hacer fingiendo que la haces.
Ep. 507: En este ‘Nadie Sabe Nada’ nace una sección que muere al acabar. De esta manera, Berto Romero confiesa que no le ha gustado y Andreu Buenafuente aprovecha para despedir a Mia Font. Aparte de esto se habla de rinoplastias heredadas, del exceso de pistacho por todos sitios, de léxico que nadie usa o de la superioridad del anacardo en el mundo del fruto seco. Un niño que se despide diciendo “nos vemos en el infierno”, una niña de 10 años que se duerme escuchando el ‘Nadie’ y el regreso de los industriales que ni sus creadores recordaban ponen la cinta adhesiva a este papel estampado de humor que envuelve este regalo en la SER.