SER Podcast
Primer ‘Nadie Sabe Nada’ de la época más moderna en el que estrenamos sintonía. Pero no es fácil. Andreu Buenafuente y Berto Romero tienen un reto por delante para escoger la versión. También estrenamos el lugar para las nuevas grabaciones. Un lugar que sirve para otras actividades para amortizar el coste.
Nada más ha cambiado en el ‘Nadie’. Como muestra, un baile: el del pavo real de Berto, que nos ofrece un pequeño tutorial de cómo llevarlo a cabo. La improvisación sigue siendo el palo del gallinero sobre el que se sustenta este espacio de humor con más de nueve años de historia.
Ep. 501: En este ‘Nadie Sabe Nada’, con un número de episodio que bien podría ser el apellido de unos pantalones, hay un aplauso que no llega y eso desata una crisis institucional entre Andreu Buenafuente y Berto Romero. Además, podríamos decir que el pollo de goma ha muerto definitivamente y da paso al jabalí. ¡Viva el jabalí! ¡Viva! Y que viva también Silver Balún Balcells. Y también Infinito de Córdoba. Y la misofonía y las obras eternas. Viva también los peces con nombre propio. Y las canciones improvisadas. Y, ya puestos a dar vivas, ¡vivan los bebés y a lo que huelen! ¡Viva el samanté y la risa!
Ep. 500: ¡El ‘Nadie Sabe Nada’ de Menda y Lerenda cumple 500 programas! Y lo celebramos con un tópico: sacando un pastel con 3 velas encendidas, un cinco y dos ceros, que Andreu ‘Menda’ Buenafuente y Berto ‘Lerenda’ Romero soplan a la vez y esperamos que hayan pedido el deseo de hacer 500 ‘nadies’ más. Como el equipo del programa no se lo ha trabajado demasiado, las celebraciones acaban ahí. Por lo demás, el 500 se desarrolla con la normalidad que lo caracteriza. Es decir, cincuenta minutos de humor, ignorancia y absurdismo hasta que llegan los fuegos artificiales en un final inevitable: un musical 100% improvisado sobre una vida juntos, de Menda y Lerenda. Y aquí seguimos.
Ep. 499: En este ‘Nadie Sabe Nada’, Andreu Buenafuente y Berto Romero certifican el final de la era del pollo y la llegada del jabalí como nuevo animal totémico del programa. ¿Conseguirá el jabalí llegar tan lejos como lo ha hecho el pollo? Entre atragantamientos, robots perseguidores y bucles temporales, Andreu intenta hacer épica mientras Berto la desactiva sistemáticamente. Se habla de setas que provocan alucinaciones liliputienses, de por qué el arte antiguo enseñaba más culos que pollas y de si el baloncesto debería jugarse en el suelo (sí, suena extraño). El podcast vive uno de sus momentos más emocionantes con la intervención de Miguel Ríos y termina en el terreno habitual: mitología nórdica, uñas gigantes y una broma que no entiende absolutamente nadie.