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Berto Romero piensa que es sonámbulo. La aplicación del móvil que cuenta los pasos le marca una cantidad de la que él no es consciente. Andreu tiene una crisis de edad pero no con la suya sino con la de su hija.
En este ‘Nadie Sabe Nada’, además, nos centramos en una foto que a Berto le hace ‘teticas’ y acabamos con una puesta en escena muy dulce.
Ep. 504: Primer programa de la temporada 14... y grabado. Por suerte, Andreu Buenafuente y Berto Romero ya avisan que es el único que va con tanta antelación. En este ‘Nadie Sabe Nada’ aparece Sílvia Abril para confirmar que hace cosas que sabe Berto y no se las dice a Andreu. Descubrimos que Murphy, el de las leyes, era de Soria y se llamaba Federico. Conocemos a un nuevo cantante, el que hace gospel y le ponemos nombre al crooner de mierda: Stephen Hawking. A Berto intentan pillarle en una estafa bancaria y, ante tanto follón, no sabíamos si titular este episodio “El cipote periodístico” o “Las vivécdotas de Carapapa y Carapolla”.
Último recopilatorio de este verano y ya os dejamos en paz. Andreu Buenafuente y Berto Romero despliegan en estos momentos entretenidos del ‘Nadie Sabe Nada’ sus habilidades en nuevos juegos ‘Nadie Juega Nada’ o los poderes viajando realmente en el tiempo. Además de apariciones estelares como la de Silver Balún Balcells, cocineros con estrellas, cantantes lúbricos y crooners de mierda y situaciones límite con buscadores de setas. No se puede negar que todo es extremadamente entretenido. A disfrutarlo y feliz verano. Nos volvemos a encontrar en septiembre de 2026. ¡Samanté!
En este segundo recopilatorio de los momentos entretenidos del ‘Nadie Sabe Nada’ recogemos, entre otras cosas, cuando Andreu Buenafuente y Berto Romero rinden homenaje a la radio antigua, a la de onda media; cuando se decide que la nueva etapa del programa tras la baja por enfermedad algunos meses de Andreu se llamará “Una nueva esperanza”; cuando Silver Balún Balcells explica que lo de la escasez de reposabrazos en los aviones es cosa suya (¡vaya sorpresa!); cuando sale a relucir que Berto no ha invitado aún a Andreu por sus cincuenta años.