SER Podcast
Ep. 420: Aunque este ‘Nadie Sabe Nada’ empieza con una mala noticia, ya avisamos que termina bien, incluso generando imágenes mentales muy eróticas. A medio programa... bueno... hay unas postales en la urna, una pone que puede quemarse, Andreu Buenafuente se lo toma al pie de la letra y Berto Romero está a un paso de liarla muy gorda.
Por lo demás, mucho humor, mucha tontería graciosa y mucha ignorancia alrededor de las siestas, cuencos para velas, lluvias de ranas o mocos como manjar. Mira si hay ignorancia en todo lo que nos rodea que hasta ignorábamo
Ep. 508: Buenas tardes, personas cárnicas. Estáis apunto de escuchar y/o ver el nuevo ‘Nadie Sabe Nada’. En este episodio, Andreu Buenafuente y Berto Romero, disertan desde el apocalipsis hasta los adolescentes. ¿Es lo mismo? Dale unas vueltas. Gracias a un dibujo de alguien del público que ha convertido a Andreu y Berto en jabalíes, Andreu despierta a su yo artístico que anhela estudiar Bellas Artes, pero cree que no puede. Asistimos a todo un master de cómo estudiar lo que quieras cuando superas los 25 años. Y todo, al final, termina en una profunda reflexión: dormir es la única cosa que solo puedes hacer fingiendo que la haces.
Ep. 507: En este ‘Nadie Sabe Nada’ nace una sección que muere al acabar. De esta manera, Berto Romero confiesa que no le ha gustado y Andreu Buenafuente aprovecha para despedir a Mia Font. Aparte de esto se habla de rinoplastias heredadas, del exceso de pistacho por todos sitios, de léxico que nadie usa o de la superioridad del anacardo en el mundo del fruto seco. Un niño que se despide diciendo “nos vemos en el infierno”, una niña de 10 años que se duerme escuchando el ‘Nadie’ y el regreso de los industriales que ni sus creadores recordaban ponen la cinta adhesiva a este papel estampado de humor que envuelve este regalo en la SER.
Ep. 506: En este ‘Nadie Sabe Nada’, los anfitriones Andreu Buenafuente y Berto Romero discuten sobre unos años 80 que quizá nunca existieron. ¿Se puede hablar de una época no vivida? A partir de aquí aparece el Chat GPT humano incapaz de dejar de mentir, se defiende al ajo como motor de la felicidad, nos quedamos con las ganas de oír al crooner de cruceros ya que se niega a cantar, se hace análisis de los botones de satisfacción en los aeropuertos... sin olvidar que se vuelve a hablar del ‘Nadie’ que hemos encapsulado y no sabemos cuándo se hará público. Destacamos el intento de resolver qué ocurre con el horizonte cuando uno se tumba en el campo.