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Hay un nombre por delante de los brackets del March Madness y las Fallas: Kyrie Irving. Es inimaginable meter un skyhook por delante de Nikola Jokic para ganar el partido. Dallas Mavericks empieza a diferenciarse de Suns, Lakers y Warriors como el rival más sólido de cara a Playoffs. En Phoenix decaen las ilusiones. Devin Booker olvida el papel de base y su candidatura al MVP. New Orleans Pelicans mejora las sensaciones como equipo joven, polivalente y serio, con Zion a la cabeza. Los Clippers siguen sin cumplir con las expectativas y encaran un verano de negociaciones muy delicadas, con la influencia de querer estrenar el pabellón siendo una franquicia relevante. Para ser un podcast antiCeltics, no veas qué datos manejamos a su favor. Al final parece que Wembanyama es muy bueno.
Salvo que suceda una gran sorpresa, echamos el cierre a este curso de la NBA. Y esto nos pone tiernos, como Sacramento Kings con la incorporación de DeMar DeRozan. A los Spurs llega Harrison Barnes, que puede sonar bien para mejorar lo que tiene San Antonio, pero no es suficiente para que el proyecto deje de tankear y le permita competir de verdad a Wembanyama. Tenemos un gran verano por delante con los Juegos Olímpicos y un tiempo de reflexión para volver en septiembre con una nueva e ilusionante temporada.
Seguimos haciendo balance de la temporada. Los últimos traspasos y los cambios estructurales ya hacen mella en la NBA. El declive de los Nuggets cada vez pinta peor. Es imposible reforzarse mejor que Oklahoma. Se busca personal válido en las oficinas de los Lakers.
Empieza animada la agencia libre. Tampoco hay mucho que ofrecer, pero disfrutamos con poco. Paul George intentará reforzar a los Sixers de Embiid y Maxey. Con su salida, por si alguien tenía dudas, se confirma el ridículo de Los Angeles Clippers. Un campeón como KCP será muy bienvenido en Orlando. Dallas Mavericks no renueva a Derrick Jones Jr, pero se queda con Naji Marshall, que deja unos Pelicans renovados con Dejounte Murray y atentos a lo que puedan sacar por Brandon Ingram. Todavía queda mucha jarana, y más teniendo en cuenta que los Lakers van con ganas a por Klay Thompson.