Mientras condenan de nuevo a la activista Nargis Mohammadi, el alegre alcalde de Nueva York nos insta a celebrar un invento islamista para afianzar el encierro textil y el sometimiento patriarcal. Resulta terrible que, ante este apartheid de género en teocracias misóginas, sectores de la izquierda feminista no digan ni media palabra. Todo por evitar que las señalen como islamófobas, aunque haya mujeres pagando con la cárcel sus ansias de libertad.
Fue una sesión de control ómnibus con discursos estructurados como picadillo de TikTok para ser troceados y distribuidos por redes. Aunque se debatió el accidente de Adamuz entre exigencias de dimisiones y acusaciones de bulos, hubo mucho contenido viral, pero nada realmente nuevo.
Soledad Gallego-Díaz reflexiona sobre cómo la situación política en Extremadura podría anticipar el panorama electoral en las próximas elecciones generales
Xavier Vidal-Folch reflexiona sobre las consecuencias de la falta de acuerdo entre PP y Vox en las elecciones autonómicas
Siente desconfianza ante quienes proponen un reajuntarse, temiendo que la izquierda termine como una pensión de aislados pensionistas que no se saludan por los pasillos. Sin embargo, nada le gustaría más que una casa común donde todas las izquierdas puedan entenderse y sacarnos adelante. Reclama un espacio donde los desencantados encuentren instrucciones precisas más allá de la obvia de votar, frente a los actuales líderes vociferantes.
La política española se describe como un hábitat salvaje donde las especies compiten por la supervivencia. Hay un señalamiento en la izquierda: lucha por el control de la cadena alimenticia, mientras el Partido Popular es depredado por Vox. Esta situación, junto al suspenso en la gestión del Gobierno en el accidente de Adamuz, hace que Sánchez tenga una excelente situación para dar todas las respuestas que no ha sabido o no ha querido dar.
Xavier Vidal-Folch reflexiona sobre la justificación a la que se aferra Feijóo para pactar con Vox
Pilar Alegría demostró que su sentido de la política y su militancia fueron superiores al egoísmo frente a un descalabro electoral anunciado. Ante la crispación y el insulto, su compromiso político supone abandonar soberbias y vanidades para devolver crédito a los valores democráticos. Además, se destaca su talante para huir de las autocomplacencias como diputada en Aragón en favor de la convivencia.
Tras el batacazo electoral, Gobierno y PP buscan el consenso en echarse la culpa mutua por el auge de Vox. Mientras los partidos intentan recomponer la figura, la formación de Abascal sobrevive erosionando tanto a la derecha como a la izquierda. La actividad oficial regresa al Congreso mientras todos intentan digerir las expectativas de las urnas.
Soledad Gallego-Díaz reflexiona sobre cómo las grandes figuras están atentas a atacar todas las políticas contrarias a las doctrinas de Trump