Los alcaldes y presidentes autonómicos se desgañitan diciendo que estas elecciones van de lo suyo, de su ciudad o de su comunidad, de su territorio, que eso es lo importante y que de eso es de lo que se debería estar hablando. Pero es indiscutible que todo el mundo ve en estas elecciones algo más, mucho más. Y la clave puede estar en lo que motive al ciudadano a la hora de ir a votar, lo local o lo general, y la línea que separa una cosa de la otra, lleva ya mucho tiempo difuminándose.
La clase política, preocupada por supuestas tramas de corrupción, descuida cuestiones fundamentales que afectan gravemente a la ciudadanía. Estas batallas impiden abordar problemas básicos como el acceso a la vivienda para la gente más vulnerable y los jóvenes. Esta situación refleja una falta de atención a las necesidades urgentes de la sociedad.