SER Podcast
Todo pasa tan deprisa que, al hablar de las europeas del pasado domingo, uno ya se siente el narrador de un documental sobre la batalla de Las Navas de Tolosa. Y sin embargo hay que volver a estas elecciones, siquiera porque han tenido una rara virtud: los partidos siempre están dispuestos a apuntarse victorias reales o morales en la noche electoral, pero en esta ocasión las urnas han traído consigo ceniza para todos. Llamémoslo una redistribución del descontento.
Yo también he llevado una vida reposada, y aún así me ha dado tiempo a lanzar un coctel molotov, estrellarme en un coche, ser atracado, acompañar a un moribundo. De hecho, también he conocido a varios asesinos en persona.
Cuando todo falle –porque fallará- lo único que puede hacerse es permanecer cerca del fuego que le dio origen a todo: recordar por qué era que estábamos aquí.
"Parecía como si Fraga quisiera ahuyentar a los turistas, en vez de atraerlos. Pero siguieron viniendo, más y más. Y a nosotros nos tocó acostumbrarnos al puñetero menú para guiris".