"Todo estaba mudo y, de pronto, todo hablaba. Era un lenguaje aterrorizado, pero un lenguaje que yo sabía escuchar. Las cosas del mundo se volvieron sólidas y apareció, en medio del dolor ácido y vengativo, un presagio juvenil: más adelante todo estará bien"
"¿Es necesario correr este riesgo por un puñetero calendario? LaLiga se dedica a hablar de invasiones e ignorar alertas", apunta el director de 'El Larguero'