Se aceleran los tiempos en la política si es que alguna vez estuvieron desacelerados. Esta vez son fechas límite las que obligan a la negociación y al entendimiento.
El foco hay que ponerlo en lo que pasa en el estrecho de Ormuz y en las relaciones de Estados Unidos con Irán, ya que el problema no acaba de resolverse. Lo español ya forma parte de la anécdota cotidiana de este personaje que es Trump, caracterizado por la verborrea más que por su coherencia discursiva.