Se aceleran los tiempos en la política si es que alguna vez estuvieron desacelerados. Esta vez son fechas límite las que obligan a la negociación y al entendimiento.
A lo mejor durante una temporada se sienta, o se tumba, y se dedica a esperar, y un día, casi siempre el menos pensado, salta y se te aparece en la puerta, como con Julio Iglesias
La Real Academia de la Lengua define al execrable como “digno de execración”. Execración, a su vez, significa abominación, aborrecimiento, reprobación.