No sé cómo se morían antes los animales. Antes, digo: cuando no había clínicas veterinarias, ni ecografías, ni transfusiones, ni sondas nasogástricas, ni eutanasi.
Bill Clinton, con Donald Trump, el ex príncipe Andrés de Inglaterra y otros potentados, aparece ahora entre los cómplices y usuarios de la red pedófila montada por el magnate Jeffrey Epstein.