Más allá de los deportistas olímpicos, solo hay una persona que debería ser la protagonista: Salvador Illa. Se abre un nuevo ciclo, ya que es la primera vez en más de una década donde Cataluña tendrá una mayoría no independentista. Pero el protagonista sigue siendo Carles Puigdemont. No sabe perder, quiere atraer los focos. Es narcisista, egocéntrico y poco democrático ignorar la voluntad de las urnas.