SER Podcast
El catalán se muere. Hace por lo menos un siglo y medio que se viene anunciando su fin. No lo dicen quienes tienen la lengua como propia, quienes la han heredado como idioma materno, sino los muy realistas y conscientes catalanistas. Yo también fui una de ellas, y creí en la defensa de una lengua pequeña que podría llegar a desaparecer algún día, como lo han hecho tantas otras. Pero me he cansado de que me hagan responsable de la salud del catalán, y de que muchos de los que dicen estar muy preocupados por su estado parezcan querer que se cumpla su propia profecía.
Entre todos los asuntos vitales que podrían tratarse en estas fechas, incluida la Resurrección de Cristo, nunca están las croquetas. Están la guerra, Trump, el fascismo, la Luna, pero no las croquetas.
Estos días se conmemora la tortura y la muerte de un hombre en tiempos del emperador Tiberio. Con fe o sin ella, en muchas ciudades, como Sevilla, se asiste a una espectacular representación colectiva.
La carrera espacial fue un magno relato de optimismo donde los niños querían ser astronautas para tocar la faz de Dios. Tras años de recortes, no es una casualidad perfecta que el ser humano vuelva a la Luna con el mundo a punto de reventar. Esta fiebre por las estrellas nos invita a sentirnos más hermanos en la soledad de la galaxia.