Najat El Hachmi: "¿A quién degrada más la prostitución, a la prostituida o a quién es capaz de comprar el sometimiento de otra persona?"

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Siempre me ha parecido curioso que se insulte a las mujeres con el llamado oficio más antiguo del mundo. Es un hecho, por desgracia, culturalmente universal. La prostitución es un acto mediante el cual un hombre paga para tener acceso a la intimidad de una mujer y mantener relaciones sexuales con ella. Es decir, se trata de alguien que mercantiliza algo que suele ser o debería ser gratuito y consensuado. Se entiende que apetecible y gozoso para ambas partes.  Contrata el servicio, lo que hace es adquirir algo que, en principio no es un bien un objeto, sino un ser humano. Visto así, ¿a quién degrada más este acto, a la prostituida, la consumida, la alquilada, la adquirida o a quién es capaz de comprar el sometimiento de otra persona? ¿A quién podemos considerar moralmente reprochable, a la que es degradada o a quién degrada? Y aun así, el insulto es siempre para ella. 

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Y ahora qué hay que pensar

Algunas veces no saber qué pensar de algo es todo lo que eres capaz de pensar. Y eso que no eres tonto. Pero es la naturaleza de ciertos asuntos: te hacen una emboscada, te sobrepasan y te dejan tan cerca de opinar una cosa como la contraria.

Hacer sufrir

"Siempre se termina lo que se empieza" es una premisa que aplica a lo que hago, que es contar historias de otros.

Los judíos

No es un asunto étnico, evidentemente. Tampoco es un asunto religioso: es judío quien profesa la religión judaica, igual que puede ser judío un ateo sin el menor interés por las sinagogas y aficionado a comer jamón.