SER Podcast
José Luis ha sido el primer Papa que nació en América, el primer Papa que habla español, el primero, que yo sepa, que dio clases de literatura y el primero también que profesor de jesuita. Fiel a su vocación de dar la sorpresa, Francisco ha tomado la decisión de no morirse todavía cuando hace un mes quien más, quien menos andaba afilando a su obituario y tomando el cursillo de vaticanista express para apostar por este cardenal o sopesar las opciones de aquel otro. Propio que parezca, Francisco no ha podido sentarle mejor seguir con vida. Porque en un mundo enloquecido entre Trump y Putin, entre guerras y aranceles y guerras, de verdad parece que es un hombre de fe, el único que a veces pone un poco de razón.
Maruja Torres critica la sacralización de la violencia, rechazando el uso del adjetivo santo para encubrir guerras, invasiones o genocidios. Define la realidad actual como un color mierda de uniformados que emana de la hidra colonial europea, identificando a Israel como su última y ponzoñosa cabeza en una tierra robada y teñida de sangre.
En la quinta semana de guerra y con las cartas sobre la mesa para confirmar la primacía geoenergética de Estados Unidos, Netanyahu aplica en el Líbano su modelo de genocidio. Mientras, en España el serial es la unidad de la izquierda: un límite de 48 horas para encontrar una unidad tan forzada que ya veremos si queda alguien a quien le haga ilusión.
Luis García Montero invita a diferenciar virtudes de obsesiones peligrosas que justifican la violencia, sugiriendo aprovechar las vacaciones para descansar de la propia personalidad y fobia. Sin embargo, advierte que este descanso no debe ser una renuncia a la conciencia ante las injusticias, bombardeos y violaciones de derechos del mundo actual.