"La llamada 'nueva derecha', antes conocida como derecha cavernaria o, más en confianza, los fachas, está haciendo de la política algo inapropiado para el horario infantil. Incluso para los niños de hoy, que tienen internet y no se espantan por cuatro procacidades".
A veces un buen nombre es todo lo que se necesita en la vida. Quién sabe si el éxito no depende de intangibles como que te llames de una manera o de otra.
No sé cómo se morían antes los animales. Antes, digo: cuando no había clínicas veterinarias, ni ecografías, ni transfusiones, ni sondas nasogástricas, ni eutanasi.
Bill Clinton, con Donald Trump, el ex príncipe Andrés de Inglaterra y otros potentados, aparece ahora entre los cómplices y usuarios de la red pedófila montada por el magnate Jeffrey Epstein.