Las cosas del cielo y la Tierra están muy revueltas. Antes era el Papa quien amenazaba con el infierno. Hasta hace poco tiempo, el infierno consistía en llamas, calderas, aceite hirviendo e instrumentos de tortura.
En contra de lo que se cree, la caballería se ha ido adaptando a los cambios imperantes a lo largo de los tiempos. Jacinto Antón se adentra en la historia de la caballería como arma de guerra junto con el historiador Ismael López, que acaba de publicar 'Sables al viento' (Ático de los libros).