Episodio 17 - Contra los jipis

Podium

¿Siguen existiendo los hippies en la actualidad? Desde Arsénico Caviar lo ponemos en duda. Creemos que para ser hippie ahora, tan solo necesitas tener un buen colchón y una familia con una casa en Caños de Meca. Quizás nos equivocamos. Quizás ahora hippies somos todos, azotados por esa necesidad buenista de pedir paz y amor, de contraponer posiciones maniqueas hasta terminar aceptando que otros acepten que la tierra es plana. ¿Existen los hippies? No sé, fumémonos un porro.

¡Utiliza tu descuento de otoño de 300€ en tu tratamiento de alineación! Visita mi link drsmile.es/arsenicocaviar?utm_source=podcast&utm_medium=offline&utm_campaign=es-es_offline_podcast_conversion_mid-funnel_es-es-podcast-november-2022&utm_content=arsenico-caviar

Más episodios

Episodio 19 - Contra el deporte

Hoy venimos a hablar de deporte, lo cuál es una cosa que me parece muy novedosa, porque es precisamente uno de los tres o cuatro temas que jamás me verás tocar en la vida real. Ojo, que nosotros queríamos hacer un programa diferente: queríamos hacer “Contra los hijos de p***”. Así, en general. Pero nuestras simpáticas jefas de Podium nos dijeron, con su sabiduría y sensatez, que mejor no. 

Episodio 18 - Contra los guapos

Hay una diferencia fundamental entre la guapura y la belleza. Guapo se nace. Quien tiene la suerte de que le haya tocado la lotería de la genética tendrá la vida más fácil, casi solucionada. Bello, sin embargo, te haces. Y cuando luchas por hacerte bello, además de, con toda probabilidad, dejarte una pasta en la todopoderosa industria de la belleza y el bienestar, quizás también aprendas una valiosa lección: que la guapura es una catetada, la belleza es un don.

Episodio 16 - Contra hablar

La conversación infinita. Todo el mundo hablando. Gente hablando en Twitch. Gente hablando en podcasts (como nosotros). Gente enviando mensajes eternos de WhatsApp. Gente que no calla NUNCA. ¿No era Internet mucho más puro e interesante cuando era un poco más silencioso (o sea, blogs, chats...)? ¿No son los momentos más felices de la vida los contemplativos, los silenciosos? Nuestra teoría es que la palabra es preciosa y preciada y que realmente no somos tan interesantes. Así que: ¿no nos vendría bien callarnos un poco? ¿Hablar menos? ¿Opinar menos? ¿Realmente merece la pena hablar tanto? En definitiva: que cerréis la puta boca.